¿Es la Tabla Ouija Espiritismo?
José Manuel Durán Martínez
Cuatro personas se
sientan alrededor de una mesa. Sobre ésta descansa un misterioso tablero.
Parece que van a jugar a algo pero no, no se trata de un juego. Es extraño.
Colocan un vaso invertido en el centro de esa enigmática tabla, una tabla donde
aparecen dibujadas las letras del abecedario, los números del 0 al 9, las
palabras "SI", "NO", "HOLA" y "ADIOS".
Los cuatro cierran los
ojos y colocan el dedo índice de la mano derecha sobre la superficie del vaso.
Ahora, uno de ellos rasga las vestiduras del silencio con una temblorosa voz que
indica la endeble seguridad que en esos precisos momentos posee: "¿Estás
aquí?". Quieren comunicarse con una amiga que tres meses antes se había
suicidado. Se llamaba "Vanesa" y la echaban de menos.
¡¡Inaudito!!. El
vaso cobra movimiento ante el estupor y la sorpresa de los presentes. El vaso se
coloca sobre la palabra "SI" y regresa al centro del tablero.
"¿Cómo te
llamas?". Aquello parece un fragmento anómalo de otro mundo porque el
vaso, con gran celeridad, con impresionante rapidez, va moviéndose para
colocarse sobre diferentes letras, letras que están formando palabras
concretas, palabras que son sin duda la respuesta a la pregunta formulada:
"Vanesa".
Durante varios minutos
se mantiene una insólita conversación. "Vanesa" dice ser el espíritu
de una muchacha de 16 años que fue salvajemente violada por su padre y un tío
suyo y presa de la desesperación una noche, rodeada de un manto de lágrimas y
maltratada por la tristeza, decidió quitarse la vida. Y murió.
Aquello coincidía
(menos los abusos sexuales) con la realidad. Es más, el vaso se identificó
como su amiga ya difunta. Ahora, su espíritu estaba allí con aquellas cuatro
personas, charlando desde el Más Allá de cosas mundanas.
Y la conversación
finalizó.
El grupo limpió la
Ouija con un trapo húmedo y sopló el vaso tres veces, después decidieron quién
se lo llevaba a casa pero ninguno deseaba hacerlo por lo que optaron por
convertirlo en añicos con un fuerte golpe contra el suelo. Los cuatro
participantes, sin duda, están férreamente convencidos de que aquella noche
han dialogo con los espíritus. Les ha gustado la experiencia y la van a repetir
en un futuro no muy lejano pero...
¿Realmente habían
hablado con el espíritu de su amiga?.
¿Es tan sencillo
traspasar la frontera?.
Mis años de estudio
sobre el fenómeno me indican que esto..., no es así.
Hasta la fecha nadie
puede asegurarnos que la vida continúa tras la Muerte y sin embargo muchas son
las personas que creen a pie juntillas que la Ouija es un Sistema de
Contacto válido para violar con descaro la frontera de la Vida y conversar
libremente con los muertos.
Y es cierto.
La Ouija es un Sistema
de Contacto. Mis más de diez años de estudio sobre este fenómeno, las
cientos de experiencias que he llevado a cabo y las casi 500 experiencias
recogidas de la propia voz de sus protagonistas así me lo indican pero esos
mismos años, esas mismas experiencias, esa misma información me señalan también
que ¡ojo!, sí, la Ouija es un Sistema de Contacto pero..., los
muertos no empujan el vaso alrededor del tablero.
¡Ojalá lo hicieran!.
¡Ojalá fuera tan sencillo volver a encontrarnos con nuestros seres queridos,
comunicarles cuanto les amamos y, de paso, que nos cuenten algunos de los
secretos que encierra el Más Allá!.
Pero no. Mucho me temo
que a pesar de que mi seguridad decepcione al lector, puedo asegurar que la Ouija
es un Sistema de Contacto que bien puede ponernos en comunicación
(en algunas ocasiones) con ciertas Inteligencias que podrán facilitarnos
una información que desconocemos, burlarse de nosotros, jugar, advertirnos o
perjudicarnos. Esas Inteligencias, provocadoras además de otra serie de Fenómenos
Paranormales (Psicofonías, Casas Encantadas, Mediumnidad, Escritura
Automática, Raps...) gustan de hacerse pasar por espíritus, de ahí
la gran confusión que reina en el ambiente del Espiritismo máxime
cuando, todos lo sabemos, la gran mayoría de las personas usan la Ouija para
hallar el contacto, pero el contacto con los muertos.
Y el vaso se mueve. Las
preguntas son respondidas y estas mismas Inteligencias se identifican
como seres queridos o, en ocasiones, mencionan que son espíritus que
ahora habitan en el Más Allá.
Comprendo perfectamente que es más romántico pensar que sentándonos en un pequeño rincón con unos amigos y colocar el dedo sobre un vaso que permanece encima de una Ouija es más que suficiente para esperar la respuesta de los muertos. Basta hacer una pregunta y el vaso cobra movimiento, recorre las letras y nos da la respuesta. Sí. El Fenómeno es real, el contacto se produce...., ¿Pero con quién?. Hablar de que se trata de espíritus es lo más cómodo y si examinamos en profundidad este Sistema de Contacto comprobamos que esta posibilidad, aunque no puede ser descartada, es difícil de aceptar.
Mucho de Aquí, poco de Allá
Evidentemente
en muchas ocasiones las experiencias obtenidas a través de la Ouija tienen
una explicación racional y convincente.
A pesar de que los
resultados de estos contactos puedan parecernos extraordinarios, inverosímiles,
fascinantes e incluso aterradores, es lícito recordar que conviene analizar cada
experiencia por separado y el resultado obtenido de este análisis cotejarlo con
otras experiencias examinadas también de este modo, lo que nos da una buena
base para empezar a sacar conclusiones. Personalmente así he trabajado en lo
que se refiere al Fenómeno Ouija y puedo afirmar (a pesar de que por
prudencia me obligo a dejar un pequeño hueco a esta posibilidad) que los
muertos no conversan con nosotros a través de este Sistema de Contacto.
Porque la Ouija a
pesar de que se usa para tal fin no es una forma rudimentaria de hacer Espiritismo,
al menos no el Espiritismo entendido como tal, pero sí uno descafeinado,
tonto e infantil, confuso y arriesgado.
La mentalidad de los
presentes a una experiencia, sus ideas, virtudes, defectos, manías, lecturas,
caprichos, sentimientos..., crean una
información importantisima que sin duda se desarrolla en este tipo de
contactos, explotando en el transcurso de algunas experiencias y derramándose a
través del Tablero Ouija a modo de palabras que van formando frases,
mensajes coherentes, inteligentes, que asombran y sorprenden a los asistentes a
la sesión de pseudoespiritismo.
En estas experiencias
ni espíritus ni Inteligencias extrañas, sólo el factor
mental adquiere entonces un protagonismo absoluto, lo cual no resulta menos
interesante, al contrario, ya que podemos aprender mucho de nosotros mismos,
aunque, eso sí, gracias a la Ouija lo que encontramos habitualmente de
cada uno de nosotros no nos va a gustar.
Pero no siempre las
experiencias son tan racionales, en ocasiones el Factor Mental brilla por
su ausencia, es entonces cuando algo más allá del Ser Humano adquiere gran
relevancia...
Siniestras
Inteligencias
Cuando
una persona se acerca al Tablero Ouija habitualmente lo hace con unas creencias
determinadas: Están seguras de que los muertos pueden responder empujando un
pequeño vaso.
Y es normal que piensen
así porque si se acercan a la Ouija y desean hablar con María,
una mujer allegada a la familia que ha fallecido a consecuencia de un cáncer...,
obtendrán respuesta.
Si por el contrario el
grupo de amigos se reúne junto al Cementerio local para conversar amigablemente
con Hitler y lo llaman a través de la Ouija..., obtendrán
respuesta.
Tengo en mis archivos a
madres desesperadas que encontraron consuelo en la Ouija porque su hijo
fallecido en un accidente de tráfico le hablaba empujando el vasito.
Conozco a muchas
personas que quisieron comunicarse con extraterrestres, con personajes históricos
del calibre de Mozart o Napoleón, con hermanos, abuelos, amigos,
primos y maridos ya fallecidos. Todos ellos, todos sin excepción..., obtuvieron
respuesta.
Estas personas no son
excesivamente crédulas y no piensan a la ligera que el contacto se ha
producido con sus seres queridos simplemente porque ellos los llamaron y la Ouija
respondió. No. Estas personas se lo creen porque es la propia Ouija,
con su vaso y sus letras, quien se identifica como estos extraterrestres,
estos personajes históricos o familiares y amigos ya difuntos. Aceptan la
sinceridad de una tabla tan fascinante como la Ouija y no tienen por qué
dudar de las palabras de la misma ya que, además, estos mensajes habitualmente
les sirven de consuelo grato.
Pero a mí no me valen
esas palabras, máxime cuando he comprobado en cientos de ocasiones que la Ouija
puede presumir de todo, de todo menos de sinceridad.
No se trata de que yo
sea más exigente, ni mucho menos, sino de ser un poquito más coherente a la
hora de asimilar la información que nos llega de un Sistema aún desconocido y
que a día de hoy resulta tan confuso como lo fue antaño.
¿Por qué aceptar
libremente lo que la Ouija nos dice?.
¿Por qué creernos sin
más frases como "Mamá, soy tu hijo, estoy bien", "Sí, soy
Napoleón", "Fallecí el cinco de Noviembre en un accidente de Autobús"?.
Si buscamos encontramos
y ordinariamente no vamos más allá, por lo que con este ejemplar si al menos
no podré convencer a los creyentes de que pueden estar equivocados sí
al menos espero despertar en ellos la Duda Razonable, porque nadie,
absolutamente nadie puede garantizarnos que la Ouija sea el instrumento
adecuado para unir el Reino de la Vida con el de la Muerte.
Podemos hacer un
experimento.
Si queremos
comunicarnos con un personaje de ficción como Mortadelo, Rompetechos, La
Chica de la Curva, el protagonista de Pesadilla en Elm Street, Blancanieves o
Superman..., sin duda alguna obtendremos respuesta.
¿Cómo es posible?. Lo
ignoro pero lo es.
Las respuestas se
consiguen y es la propia Ouija quien se identifica como estos personajes,
la misma Ouija que en ocasiones nos dice que se trata de un espíritu.
¿Por qué rechazar una idea y creernos la que más nos convenga?. ¿Acaso la Ouija
nos miente cuando nos dice que es Blancanieves y nos habla de sus
siete amigos los enanitos y nos dice la verdad cuando asegura que es nuestro
primo recientemente fallecido?.
Para el lector no
versado en este Sistema de Contacto quiero comentar que no existe
diferencia alguna entre los contactos supuestamente atribuidos a los espíritus
y aquellos que tienen relación con personajes del mundo de la imaginación
y la literatura por lo que puedo asegurar que algo no encaja en todas estas
historias por lo que invito al interesado a analizar cada experiencia para
intentar descubrir la naturaleza del informador en ésa experiencia en
particular.
Hemos realizado algunos
experimentos en los que intentamos comunicarnos con grupos musicales, no con los
miembros que lo forman sino con el grupo como entidad, como ser vivo. Y los
resultados han sido muy satisfactorios.
En la actualidad
estamos preparando algunas experiencias cuyo objetivo será establecer contacto
con objetos inanimados, es más, hace un par de años un Grupo de Contacto consiguió
establecer un tonto diálogo con...¡¡un sombrero!!.
Esto indica, sin duda
alguna, que la naturaleza de las Inteligencias que coquetean con los
usuarios de la Ouija desde sabe quién dónde no está tan clara por lo
que presuponer tan a la ligera que este Sistema de Contacto es un
instrumento para comunicarnos con los muertos hoy por hoy es una simple opinión
con muy poca base, y como tal debe ser entendida.
Si bien es una
alternativa que no podemos descartar es cierto que la investigación debe
dirigirse en otras direcciones no menos extraordinarias y sorprendentes.
Conclusión
El
contacto se produce, no tengo ni la más mínima duda al respecto. La Ouija
ni es un engaño ni se trata de un fraude.
Ahora bien, conviene
examinar con lupa cada experiencia, cada frase dicha por la tabla y conocer lo máximo
posible de los participantes a la experiencia, de esta forma podremos descartar
(o no) la posibilidad de que el Factor Mental contamine el resultado del
encuentro, algo ordinariamente común.
Cuando el contacto se
produce y la única posibilidad es aceptar que conversamos con una Inteligencia
desconocida, como tal deber ser tomado y nunca aceptar sin más sus palabras
ni mucho menos creer que a través de la Ouija nos hablan los espíritus
y aunque me temo que quienes creen que los muertos empujan los vasitos lo
seguirán pensando no puedo hacer más (por el momento), excepto añadir que si
colocamos sobre una balanza los datos que tenemos a favor de la comunicación
con los muertos y los datos que poseemos sobre la posibilidad de que el contacto
se produzca con unas Inteligencias extrahumanas cuya naturaleza no
podemos aún definir..., el peso del Sentido Común se inclina a nuestro
favor y deja en clara evidencia a los que opinan que los espíritus se
presentan disfrazados de un tablero de letras y un pequeño vaso de cristal.
De todos modos decir
que el uso de la Ouija puede permitirnos la comunicación con ciertas Inteligencias
ajenas al Ser Humano es más arriesgado, sorprendente y polémico que
presuponer que son los muertos quienes se lo pasan pipa con los quinceañeros
y sus juegos.