TRAS LA ESTELA DEL DR. JUNG
Todo nos induce a pensar que en el momento histórico actual, nos encontramos en el inicio de una nueva época para la humanidad. En nuestro querido y superpoblado planeta Tierra se están produciendo transformaciones extraordinarias. Y como si hubiera una constante dinámica repitiéndose a lo largo de la historia, algunos de estos sorprendentes cambios, parecen ser positivos, mientras que muy contrariamente, otros se presentan de forma negativa y alarmante. Basta comentar la patética deshumanización del sistema, la contaminación, los nuevos brotes de violencia generalizada y el peligro de una tecnología militar desbordante con sus armamentos atroces de destrucción masiva. Señalando un ejemplo más, podríamos resaltar las polémicas clonaciones y la manipulación genética, que nos proyectan hacia realidades y formas de vida inimaginables e inciertas. Lógicamente no se debería caer en ideas fatalistas, confiando en que a pesar de todo saldremos adelante y la humanidad seguirá superando las dificultades que aparecerán en su camino.
Varios de los factores de mayor influencia en ésta metamorfosis social que se vive actualmente, son los sistemas de la comunicación e información, tales como la radio, televisión digital, internet, y las editoriales que funcionan en muchos países al mismo tiempo, haciendo posible que las noticias y las informaciones, del tipo que sean, bien culturales, deportivas, políticas, etc. puedan estar al alcance de las personas de casi toda la geografía planetaria, especialmente en los países con cierto grado de desarrollo. Esto promueve de manera directa e inconsciente, aunque parezca contradictorio, un acercamiento cultural e interracial extraordinario, confirmándose así el augurio, que de manera casi inevitable, vamos hacia la llamada “Globalización” o “Gobierno mundial”, algo que a pesar de ser muy cuestionado por muchos sectores de la sociedad, parece un hecho consumado. Pos supuesto nos queda la esperanza y el anhelo de que dicha globalización o gobierno mundial, a parte de producirse en las esferas de la economía y el poder, también se produzca a niveles de sanidad, de cultura y reparto de las riquezas entre los piases ricos y pobres.
Tras este breve análisis introductorio, se deduce la posibilidad, que en ámbitos de metafísica y de espiritualidad, la humanidad también debería de ir hacia una fusión e unificación de criterios. Aunque parezca utópico, los conceptos religiosos al igual que el contexto general del conocimiento, ya están en proceso de cambio, puesto que los dogmas se cuestionan y es algo intrínseco en el devenir del hombre, un fluir constante de ideas, conocimientos y transformaciones en las tendencias culturales, filosóficas y su sin fin de resultantes. Teóricamente estos ciclos de aparente inestabilidad, nos conducirían a un escalafón superior y a una mejora de la sociedad, labor que abarca muchas facetas y en la que cada persona desde sus posibilidades, si tiene inquietudes al respecto, debería implicarse y aportar su granito de arena para contribuir a ese mundo más feliz y evolucionado con el que muchas personas soñamos. Obviamente, la tarea se vislumbra como algo interminable, haciéndose imposible trabajar en todos los frentes del desarrollo social en un mismo tiempo, por lo tanto hay que centrarse en alguna temática y profundizar en ella hasta lograr algún objetivo.
Algunos ya hemos encontrado nuestro campo de acción, y tenemos la certeza que acercar y dar a conocer al público diferentes sucesos, bien paranormales o bien metafísicos, así como renovadoras filosofías espirituales, que sumadas al amplio abanico de posibilidades que hay en este campo, nos podrían servir para crear un puente, un nexo, e intentar fusionar criterios que en la actualidad siguen estando en un tremendo y preocupante antagonismo.
Los preceptos científicos materialistas, negadores de todo aquello que no se pueda analizar y ratificar, son extremadamente racionales y han producido un vacío metafísico preocupante en un gran sector de la sociedad contemporánea. Dichos postulados cientifistas, están abiertamente enfrentados a otros de carácter religioso tradicional, los cuales arrastran unos dogmas teológicos anclados en tiempos pretéritos, con la tendencia a mantener vivas unas mitológicas antiquísimas, que hoy en día, dado el grado de tecnología y de cultura existentes, son incompatibles con la mayoría de las creencias y opiniones. (nota * No mencionamos a la infinita variedad de sectas y de grupos místicos y alucinatorios que hay en el planeta, cuyo análisis omitimos del texto).
Estos distanciamientos entre los pensamientos conceptuales y las diversas formas de sentir y abordar el conocimiento humano, conllevan lógicamente a múltiples modos de vivir y expresar la vida. Los seres humanos arrastramos una carga emocional inmensa y en muchos casos las filosofías y las ideas (si estas han llegado a tener trascendencia social) tienen más valor que la propia vida, demostrándose repetidamente a través del tiempo, que a pesar del individuo desaparecer, sus obras y sus teorías prevalecen.
Todo este brebaje de materia anímica cuando se traslada al plano físico y vital, llega a producir consecuencias traumáticas para la sociedad; así por ejemplo, se dan enfrentamientos entre países de diferente cultura y religión, enemistades por opinar y pensar de distinta manera, falta de colaboración entre estamentos de la política y la cultura, e incluso, llega a tener efectos verdaderamente dramáticos, tales como la guerra, el terrorismo, la miseria y todo tipo de desastres.
Analizando estos fenómenos existenciales se llega a la conclusión, que si verdaderamente queremos plantear una nueva perspectiva social, y en definitiva una forma de vida más humana, nos encontramos en la necesidad de un acercamiento entre las religiones y los movimientos cientifistas. Una nueva visión de ambas materias se hace realmente imprescindible, ya que en la actualidad los antiguos “dogmas de fe” han pasado al lado de los racionalistas, convirtiendo a licenciados y a tecnócratas en nuevos “inquisidores”, que hablan a “boca llena” poniendo el punto y final a sus argumentos, sin darse cuenta de que los descubrimientos científicos solo aportan conocimiento parcial y que no se puede explicar el fenómeno de la vida en su totalidad, desde un punto de vista puramente fisiológico, puesto que obviamente es muy limitado.
Este desbarajuste creado entre las grandes religiones ancladas en el pasado, y las modernas filosofías materialistas, ha producido el anteriormente citado “vacío metafísico”, y este a su vez de manera simultánea (aparte de lo ya mencionado) genera un enorme daño en el estado de amino del hombre de la sociedad moderna, no hay más que ver como abundan las depresiones, las esquizofrenias y la falta de encontrar un sentido a la vida en muchas personas, aun teniendo sus necesidades básicas satisfechas. Quizás el ser humano del pasado no se vio tan afectado por estos traumas, puesto que sus creencias estaban en armonía con el medio y sus problemas eran de otra índole y no metafísicos precisamente.
Para recuperar esta parcela espiritual inherente a la raza humana, vital e imprescindible para nuestro equilibrio psicológico, el método o sistema a seguir ha de ser muy sólido y equilibrado, con argumentos coherentes, exentos de excentricidades fantasmagóricas, puesto que acercar puntos de interpretación y opiniones tan dispares como las que abundan en nuestra actual sociedad, puede ser una labor muy compleja.
Probablemente, la mejor opción que tenemos para avanzar en dicha tarea, sería poner la atención en aquellos que nos han precedido y demostraron su saber e inteligencia ser una referencia clara sobre la que retomar el trabajo.
CARL GUSTAV JUNG – COMO UNA GUIA CIENTÍFICA Y METAFISICA
Entre los muchos eruditos que han abordado este complejo asunto a lo largo de la historia contemporánea, cabe destacar la figura del Doctor Carl Gustav Jung, que sin lugar a dudas es uno de los pensadores más importantes de este siglo XX ya terminado. Sus investigaciones aparte del contenido científico que abordan, son paralelamente de carácter espiritual y metafísico. En su obra, difundida ampliamente en muchos países, se denota un claro intento de promover un acercamiento y reencuentro entre ciencia y religión. Los análisis realizados por el Dr. Jung, se sumergen en las profundidades de la psique humana y sus interesantes revelaciones, se presentan como axiomas intemporales, que difícilmente pudieran verse atrasados o desfasados. Quizás sus trabajos puedan ser una base de acción metafísica que todavía está por descubrir, y es posible que también sean una de las mayores aportaciones a la cultura universal efectuadas por alguien.
Carl Gustav Jung nació en Kesswil (Cantón de Thurgau, en Suiza) en el año mil ochocientos setenta y cinco (1875). Estudió medicina y más tarde psiquiatría formándose primero en Zurich y posteriormente en París. Presidió y fundo la Sociedad Psicoanalítica Internacional, siendo junto con Sigmund Freud (de origen austriaco), uno de los más grandes psiquiatras de la historia. Sintetizar la obra y la vida del Dr. Jung en unos pocos renglones es algo frustrante y podría abarcar varios volúmenes, ya que sus trabajos, investigaciones y experiencias, atesoran un enorme trasfondo y contenido.
A principios del siglo XX emergió en centro-Europa una corriente intelectual extraordinaria, y en aquel contexto social apareció la figura de Freud, fundador del psicoanálisis y polémico psiquiatra que lanzó a la luz sus teorías sobre la naturaleza de la mente humana, haciendo hincapié en la sexualidad, como principal fuerza motriz del individuo y la causa de casi todos los desarreglos psicológicos que observaba en sus pacientes. Este calificó a los traumas sexuales como elementos de primera importancia en las patologías psíquicas <<El Dr. Jung definió en varias ocasiones a Freud como un abogado de la sexualidad>>. La pieza básica en las ideas de Freud principalmente fue la brillante teoría de la libido, que a grandes rasgos se podría definir como un nivel de energía interna que poseemos las personas, pero que el sexo (según esta teoría) es su epicentro y al reprimirse los instintos que allí se originan, podría conllevar a la libido a desplazarse y a ocupar zonas de la psique que no le corresponden, creando así graves traumas y conflictos en el individuo afectado.
El rechazo social y la polémica suscitada entorno a Freud fue notable, puesto que sus afirmaciones eran una revolución para la moral y la ética de aquel entonces, lo cual desembocaría en un gran debate entorno a sus conclusiones.
Sin embargo, estos análisis eran increíblemente certeros y por lo tanto Carl Gustav Jung, que ya era un conocido psiquiatra en Suiza, entre la decisión de estar a favor o en contra de Freud, tras largas meditaciones, se decantó por apoyarle, asumiendo todo el riesgo y la perdida de prestigio social que ello pudiera acarrearle. Así nacería una amistad y una relación profesional que duraría varios años.
Poco a poco Jung y Freud comenzaron a tener discrepancias y algún tiempo después de haber iniciado sus colaboraciones, el enfrentamiento entre las teorías de ambos se haría latente. Jung, un hombre de conceptos más espirituales que Freud, no podía concebir que la mayoría de los traumas psicológicos fueran de origen sexual y pretendía extrovertir la teoría de la libido a niveles más amplios y generales.
En su obra “El Hombre y sus Símbolos” Jung comentaba lo siguiente: “Del mismo modo que al físico actual no se le ocurriría que todas las fuerzas derivasen exclusivamente, por ejemplo, del calor, tampoco es lícito a la psicología subordinar todos los impulsos al concepto de poder o al de la sexualidad. Tal era el error inicial de Freud; que posteriormente lo corrigió con la aceptación del<<impulso del yo>>, para otorgar más tarde, por así decirlo, la supremacía al super-yo.”
Estos comentarios incomodaban mucho a Freud que veía reinterpretada su teoría de la libido y en cierta manera percibía como el alumno superaba al maestro. Así comenzaron los problemas entre ellos. A la postre esto desembocaría en un distanciamiento profesional y en el deterioro de su amistad, sobre todo a partir del momento en que Jung comenzó a publicar sus análisis en solitario, los cuales iban a ser muy diferentes a los de Freud.
Toda esta acumulación de circunstancias truncaría definitivamente sus colaboraciones, pero daría paso a la catarsis y materialización de la obra de Carl Gustav Jung.
Entre muchas cosas a destacar de su personalidad, podremos comenzar señalando, que Jung desde joven, tuvo una gran tendencia a verse atraído y envuelto en situaciones de tipo paranormal. Prueba de ello, es el caso parapsicólogo que experimentó viajando en un tren de regreso a Zurich, donde acostado en su litera sintió de manera repentina un gran dolor en la cabeza, acompañado de un sonido seco y explosivo. Este suceso dejó a Jung terriblemente consternado y sorprendido, puesto que al llegar a Zürich, constató que el fenómeno acaecido en el tren, se debía al sentir de forma simultanea en su propio cuerpo, el efecto del suicidio de un amigo y paciente que visitaba amenudo. Justo en el mismo instante en que Jung se sobresaltaba en su compartimiento al recibir el dolor y el sonido en su cabeza, su amigo había puesto fin a su vida de un disparo en la sien a muchos kilómetros de distancia.
Su vida esta llena de relatos extraordinarios y enriquecedores por su contenido. Sueños alucinantes y cargados de simbolismo, en los que viajaba hacia mundos anímicos y astrales, fueron muy habituales en sus noches. Para Jung estos contenían claves ocultas de conocimiento, y eran modos o canales para el inconsciente “zona interna e inaccesible de la psique” de manifestarse al consciente “parte externa y más accesible de la psique”. Sus trabajos respecto al análisis y significado del sueño son de excepcional interesante y en gran medida configuran la estructura de sus elucubraciones analíticas.
Otra faceta más de la riqueza anímica de Jung, la representan sus visiones y diálogos con seres variados que en momentos determinados de vigilia, o bien soñando, se le aparecían de improviso al estilo propio de un médium, tal y como relata en su biografía. Estos seres que en algunos casos tenían formas humanas, y en otros antropomorfas, él nunca llegó a calificarlos como espíritus, sino más bien, “habitantes del mundo interno del alma”, considerándolos al igual que los sueños, portadores de conocimiento inconsciente.
Su intuición adivinatoria, quizás representa otras de las vertientes más peculiares de su capacidad, ya que en algunas de sus proyecciones intuitivas hacia el futuro, Jung presintió acontecimientos que se están cumpliendo hoy en día, tales como la investigación espacial y el problema actual del fundamentalismo islámico.
“JUNG Y
SU OBRA”
Entrando ya en materias más racionales, se podría asegurar que uno de los trabajos que marca el inicio del pensamiento Jungniano es “El hombre y sus símbolos”.
En esta obra que fue una innovación total en su momento, y es un icono indiscutible de la cultura contemporánea, Jung nos expone unas premisas metafísicas abrasadoras, enfrentadas a todo tipo de pensamiento, bien sea científico, religioso o filosófico. Profundizando en el análisis de los mitos y desglosando factores de tipo psicohistóricos, éste resalta la importancia de la mitología y de la simbología en el proceso del devenir histórico, conclusión a la que llegaría, a través de la observación de las pautas de conducta tan estereotipadas que se manifiestan en el seno de las diferentes civilizaciones. La abundante y compleja variedad de mitos que habitan en la psique, tienen su origen en los tiempos más remotos de la prehistoria, y han ido incubándose en el inconsciente humano durante miles de años, dando paso posteriormente a esas imágenes-símbolo, que son los auténticos pilares de movimientos políticos, religiosos, culturales etc. que tanto inciden en el costumbrismo y en los hábitos de las sociedades. Un ejemplo muy claro, sería el símbolo de la cruz, y el mito de Jesucristo (Dios encarnado) que pertenece a nuestra cultura cristiana.
Jung nos invita a profundizar en deducciones de carácter mítico-religiosos sobre la figura de Cristo, en el cual se personifica la presencia de Dios entre nosotros, y nos plantea la cuestión, que el mito de la encarnación divina en un ser humano, no es algo concebido únicamente o exclusivamente por el mundo cristiano, sino que hay antecedentes a esta creencia en muchas otras civilizaciones, tal como la figura mítica del Horus-Egipcio.
Así se deduce que la idea-antropos de la encarnación “del hijo del Hombre” ya es pre-cristiana y hunde su raíz en las antiguas tradiciones judías, convirtiéndose en el arcaico término del Mesías o futuro salvador del Mundo.
Obviamente en los orígenes de todas las primeras grandes culturas del planeta, se encuentran relatos y tradiciones de carácter mítico simbólicas, que se han visto materializadas en sus monumentos religiosos y ostentadores del poder, así como en los megalitos, fetiches y tótems de los pueblos más arcaicos.
Las teorías del Arquetipo y del Inconsciente Colectivo son otras de las columnas del pensamiento empírico y filosófico de Jung.
Los Arquetipos serían fuerzas anímicas o pudiéramos decir etéricas, que se van incorporando al individuo de manera simbiótica en su nacimiento ó durante el desarrollo de su personalidad, creando así un determinado patrón de comportamiento psicológico. Jung intuye que tales fuerzas podrían tener un origen y paralelismo en esa otra dimensión energética o espiritual, que realmente desconocemos en su totalidad.
Veamos la definición de “Arquetipo” que hay en el glosario de su autobiografía.
“El
concepto de arquetipo... se deriva de la observación repetida varias veces de
que por ejemplo los mitos y los cuentos de la literatura universal contienen
siempre en todas partes ciertos motivos. Estos mismos motivos los hallamos en
las fantasías, sueños, delirios e imaginaciones de los individuos actuales.
Estas imágenes y conexiones típicas se designan como representaciones arquetípicas.
Tienen, cuanto más claras son, la propiedad de ir acompañadas por vivos matices afectivos... Impresionan, influyen y fascinan. Provienen de un arquetipo imperceptible en sí mismo, de una pre-forma inconsciente que parece pertenecer a la estructura heredada de la psique, y puede, a causa de ello, manifestarse en todas partes como fenómeno espontáneo.”
La definición del término “Inconsciente Colectivo” es más delicada de manejar puesto que ya sería una idea más subjetiva en cuanto a su interpretación, y se podría extender a un plano místico, comparándose de forma analógica, con el concepto de “espíritu humano”, dentro del cual todos estaríamos intercomunicados.
C. G. Jung (Cita textual).
“Teóricamente no pueden ponerse limites al campo de la conciencia, puesto que puede extenderse en un ámbito ilimitado. Pero empíricamente se encuentran siempre sus limites en el terreno de lo desconocido.”
“Las capas más profundas de la psique pierden la peculiaridad
individual a mayor profundidad y oscuridad. Se vuelven más colectivas hacia
abajo, es decir, al aproximarse al sistema autónomo de funcionamiento, para
convertirse en universal y diluirse al mismo tiempo en la materialidad del
cuerpo, a saber, en los compuestos químicos. En este aspecto profundo de la
psique hallamos también los arquetipos (los instintos y los arquetipos forman
el Inconsciente Colectivo).”
El conocimiento y el saber de Carl Gustav Jung ha sido tan amplio y variado que al bucear en el estudio de su obra, verdaderamente, se percibe la sensación de haber topado con un auténtico sabio. Hasta su muerte en el año 1961, a la edad de 84 años, Jung no dejo de enriquecer sus conocimientos, tanto en su profesión de psiquiatra como en muchas otras áreas, llegando a ser una “enciclopedia viva”; historia, sinología, etnología, mitología, teología de diferentes religiones, (especialmente la cristiana, ya que su padre había sido sacerdote), fueron materias que dominó con profundidad.
GNOSTICISMO Y ALQUIMIA
Jung indagó en diferentes estudios gnósticos, y de forma magistral rescataría de entre el polvo del olvido de las bibliotecas volúmenes y tratados de Alquimistas, desterrados por la cultura contemporánea durante siglos, convirtiéndose en un pionero del relanzamiento de la Alquimia, adelantándose así, a los historiadores y esoteristas modernos. Su libro “Paracelsica”, en cierta medida es un homenaje a la trayectoria y vida del ilustre médico y alquimista Paracelso, (de origen Suizo, al igual que Jung), donde nos muestra las claves ocultas de la Alquimia del Renacimiento.
La historia no había hecho justicia a esa rama del conocimiento, que habiendo quedado fuera del contexto moderno, se la relacionaba más bien con la fantasía épica medieval, sin valorar sus intentos de disfrazar el ocultismo, (perseguido por la Inquisición durante siglos) con simbolismos cristianos, ni su carácter científico experimental, muy apreciado en la medicina de aquellos tiempos.
Así reflexionaba Jung sobre el tema, en su libro “Psicología y Alquimia”.
“La tradición entre gnosis y actualidad me pareció rota y durante mucho tiempo no me fue posible hallar el puente entre el gnosticismo (o neoplatonismo) y la actualidad. Sólo cuando comencé a comprender la alquimia reconocí que por medio de ella se produce la vinculación histórica con el gnosticismo.”
Definición de alquimia (C. G. Jung – Glosario).
“La antigua química, en la que la química experimental en el sentido actual se encontraba mezclada con especulaciones generales, intuitivo-imaginativas, en parte religiosas, sobre la naturaleza y el hombre. El alquimista buscaba el misterio de Dios en la materia desconocida y de ello deducía procedimientos de recetas que pueden equipararse con la actual psicología del inconsciente. También ésta se ve enfrentada a un fenómeno objetivo desconocido: el inconsciente. Así pues, la Alquimia es una especie de reflejo oscuro, primitivo, del mundo ideológico cristiano. Por ello se dice por ejemplo, que la piedra no es piedra (es decir, es a la vez un concepto religioso-espiritual), o que el Mercurius alquímico, el espíritu de la materia, es evasivo, huidizo como él ciervo, pues resulta imposible de encerrar en conceptos (tiene mil nombres)”.
ENCUENTRO CON LA PARAPSICOLOGÍA
Frecuentando ambientes donde se practicaba la parapsicología y el espiritismo, Jung realizó algunas averiguaciones respecto a esas cuestiones, tanto en su vertiente científica y racional, como en su lado místico, ya que aparte de sentirse atraído por tales fenómenos, el consideró fundamental su investigación, para posteriormente poder incorporarlos al conjunto de elementos que configuran sus trabajos.
Extraemos unas citas textuales del Doctor, alusivas al tema espiritista.
“La parapsicología descubre una prueba científicamente válida para la vida que sigue después de la muerte en el hecho de que un muerto se manifiesta- sea como fantasma, sea por intermedio de una médium- y comunica cosas que son conocidas exclusivamente por él. Aún cuando existen casos perfectamente dignos de crédito, queda en pie la cuestión de sí el fantasma o la voz se identifican con el muerto o son una proyección psíquica, y si la declaración procede realmente del muerto o quizás se origina en el saber existente en el inconsciente.”
(Y ya en una línea más científica, Jung señala:)
“ Naturalmente puede objetarse previamente que mitos y sueños acerca de la continuidad de la vida después de la muerte no son sino fantasías compensatorias, que residen en nuestra naturaleza: toda vida quiere eternidad. Contra ello no tengo más argumento que los mismos mitos. Por encima de ellos existen indicaciones de que por lo menos una parte de la psique no se encuentra sometida a las leyes del espacio y tiempo. La prueba científica acerca de ello la aportaron los conocidos experimentos de Rhine. (pionero de la parapsicología). Junto a incontables casos de presentimientos espontáneos, las percepciones fuera del espacio y otros casos de este tipo, de las cuales ya les han contado algunos ejemplos de mi vida, (demuestran que la psique en ocasiones funciona más allá de la ley de la causalidad espacio-tiempo). Una imagen del mundo perfecta debería, por así decirlo, ser ampliada con otra dimensión; sólo entonces podría aclararse unitariamente la totalidad de los fenómenos. Por ello los racionalistas insisten todavía hoy en que no existen experiencias parapsicológicas, pues con ello se derrumba su ideología, Si tales fenómenos se presentan en general, la imagen del mundo racionalista queda invadida, porque es imperfecta.”
Al profundizar en las diferentes manifestaciones que se producen en el origen de muchos fenómenos de tipo paranormal, Jung se percató del peligro que representa para una persona el dogmatismo y la obsesión ideológica, puesto que la traslación del concepto-imagén al interior de la psique, en casos de personas muy sugestionables y de alta intensidad energético-cerebral, podrían llegar a materializarse en experiencias anímicas que por sus características parecen reales a quien las experimenta, pero que en la mayoría de los casos, son pura escenografía psíquica. Esto se debería a un desplazamiento del contenido anímico (anhelado o deseado), desde el inconsciente, hacia el consciente, tal y como le sucede a alguien que camina sin agua por un desierto, y al cabo de varios días en esas condiciones, comienza a visualizar oasis y arroyos abundantes en agua fresca, que obviamente no son reales.
Estas deducciones, pueden aplicarse a la gran mayoría de las apariciones de la Virgen o Marianas (tan frecuentes en países de tradición católica), y a otros variados sucesos donde parece haber una comunicación con espíritus. Se ha demostrado en profundas y amplias investigaciones, que estas “imágenes del más allá”, suelen ser producidas por fluidos energético-mentales de las personas involucradas en las prácticas mediunicas, (exceptuando quizás un 10% ó un 20% de casos, en los que debido a la naturaleza de los hechos pudiera darse tal posibilidad).
Deberíamos incluir también en estos ejemplos, a muchos sucesos de tipo “O.V.N.I”, que por su características, podrían corresponder a este tipo de visiones, en especial, desde finales del siglo pasado, donde la cuestión “Extraterrestres” se ha mitificado sucesivamente.
Estas manifestaciones energéticas del alma o de la psique, en determinadas situaciones, desbordan el plano individual y se pueden transformar en colectivas, llegando a tener efectos físicos sorprendentes, como estados de trance, sangraciones, curaciones espontáneas, alteraciones fisiológicas, zoomorfismo, y un sinfín de inverosímiles fenómenos.
Referente a la influencia del proceso tecnológico, en la psique del hombre moderno, Jung señala lo siguiente:
“Se hace notar ya una compensación psíquica en cuanto la imagen de Dios, desde el punto de partido psicológico, es una simbolización del fundamento del alma y actualmente comienza, en la forma de un profundo desdoblamiento, a hacerse consciente, el cual se extiende hasta la política del mundo. Esta compensación se presenta en la forma de imágenes circulares aparentemente espontáneas, que representan una síntesis de los antagonismos dentro de la psique. Entre ellos se encuentra también el rumor mundialmente difundido de los Objetos Volantes No Identificados, que se inició ya en 1945. Se basa en visiones o en ciertas realidades. Los OVNIS se consideran máquinas voladoras que se supone proceden de otros planetas o de la cuarta dimensión.”.
EL IMPACTO ORIENTAL
En el año 1938, Jung fue invitado, por el gobierno indio-británico, a participar en los actos del Jubileo de la Universidad de Calcuta, con motivo de su 25 aniversario. A raíz de ese viaje, comenzaría su enorme tarea de acercamiento y difusión en Occidente de las filosofías Budistas e Hindú, que tanto le impresionaron y fascinaron.
Jung estudiaría con profundidad la concepción oriental de la vida y del ser, convirtiéndose en asiduo practicante del Yoga y de algunas técnicas de meditación. Esto posteriormente, le llevaría a realizar, infinidad de textos comparativos entre la religión Cristiana y la Budista, en una línea metafísica, analizando aspectos teológicos e idiosincrásicos de ambas creencias, con su consiguiente repercusión en la mentalidad y en las costumbres de los países por donde se extendieron.
C. G. Jung (cita textual).
“Se podría decir paradójicamente que la espiritualidad india está desprovista tanto del bien como del mal, o que se halla tan abrumada por los antagonismos que necesita del nirvana para conseguir la liberación de lo contradictorio y de las diez mil cosas más.”
“La necesidad mítica del hombre occidental requiere una imagen evolutiva del mundo con principio y fin. Rechaza tanto un fin que sólo tenga principio como la concepción de una rotación estática, eternamente encerrada en sí misma. el hombre oriental, por el contrario, parece poder tolerar la última idea. El hombre occidental parece ser predominantemente extravertido, el oriental predominantemente introvertido, yo daría la razón a ambos, el primero proyecta el sentido y lo sospecha en los objetos; el último lo siente en sí mismo. Pero el sentido está tanto en el exterior como en el interior.”
Igual de apasionantes fueron sus conclusiones, analizando y confrontando las figuras de Cristo y de Buda desde diferentes puntos de vista y matices.
C. G. Jung – citas textuales.
“Comprendí
que la vida de Buda representaba la realidad de la persona, que ha impregnado su
vida personal y la ha reclamado para sí. Para Buda la persona está por encima
de todos los dioses y representa la esencia de la existencia humana y del mundo
en general. Buda vio y comprendió la categoría cosmogónica de la conciencia
humana; por ello vio claramente que cuando a uno le es posible extinguir la luz
de la conciencia, el mundo se sume en la nada.
También Cristo – es como Buda- una encarnación del individuo, pero en otro sentido totalmente distinto. Ambos son vencedores del mundo: Buda es, por así decirlo, la comprensión racional, Cristo se convierte en víctima del destino., En el cristianismo se padece más, en el budismo se ve y se hace. Ambos son correctos, pero en el sentido indio Buda es el hombre más perfecto. Es una personalidad histórica y por ello más fácilmente comprensible para los hombres. Cristo es hombre histórico y Dios por ello más difícilmente concebible. En el fondo, tampoco Él se comprendió a sí mismo; sólo sabía que debía sacrificarse tal como le fue ordenado desde su interior. Su sacrificio le fue impuesto como un destino. Buda actuaba por convicción. Vivió su vida y murió anciano. Cristo probablemente sólo actuó muy poco tiempo como tal. La evolución histórica condujo, sin embargo, a la imitatio Christi, en que el individuo no sigue su propio y fatal camino hacia la totalidad, sino que busca imitar el camino que Cristo siguió. Del mismo modo, en oriente se llegó a una imitación de Buda. << Al igual que Buda por su compresión misma es superior a los dioses Brama, así Cristo grita a los judíos: “Vosotros sois dioses” (San Juan, 10,34) y no fue escuchado a causa de la incompetencia de los hombres.”>>
Este tipo de observaciones metafísicas, eran incomprendidas y malinterpretadas, en los años que fueron publicadas, acarreándole grandes críticas y censuras, en España por ejemplo, sus libros estuvieron prohibidos, “casi hasta 1980.”
Jung se sintió muy atraído por el Budismo Zen y llegaría a desarrollar una labor importantísima de divulgación e interpretación de los ensayos y libros de Daisetz Teiaro Suzuki , más popularmente conocido como el doctor Suzuki, a quien los críticos y estudiosos del espiritualismo Asiático, lo consideraron el principal divulgador en Occidente del Budismo Zen, toda una joya de la metafísica oriental, que proyecta la abstracción espiritual a su estado más puro, en grado casi diríamos superlativo.
Los textos Zen, hablan por sí solos;
“El camino medio no es medio ni tiene dos lados, Si tú te hallas aprisionado por el mundo exterior, en este caso tú tienes un lado, si eres movido por tu propio espíritu, entonces tú tienes el otro lado. Si no ocurre nada de esto, entonces no existe ninguna cosa intermedia, y esto es el camino medio.”
“ Paso con las manos vacías, y
¡mira!, la azada
está
en mis manos:
Yo voy a pie y cabalgo al mismo tiempo a lomos
de
un buey;
Cuando paso sobre el puente,
no es el agua la que corre, sino el puente.”
Jung sintió gran simpatía y admiración por el D.Suzuki, puesto que normalmente las obras escritas por éste, solían tener el prólogo de C.G.Jung, cara a situar al lector occidental en el contexto del “Zen”.
Jung en el libro “Introducción al Budismo Zen” (D. T. Suzuki), señala lo siguiente:
“ Las obras de Daisetz Teiraro Suzuki sobre Budismo-Zen, pertenecen a lo mejor con que los últimos decenios, han contribuido al conocimiento del Budismo vivo y el Zen mismo es, ciertamente, lo más importante que ha salido de aquel árbol cuyas raíces son las Colecciones del Canon Palo. Nunca se le podrá agradecer bastante, en primer lugar, el hecho de haber acercado el Zen a las inteligencias occidentales y, en segundo lugar, el modo como la ha hecho.”
Desde su encuentro con las filosofías espirituales de oriente, Jung descubrio que la teoría de la libido, donde se promulga la existencia de una energía mutable y dinámica, ubicada en los sistemas nervioso y neuronal de las personas, coincide en gran medida con los conceptos hinduistas y taoístas (estudio del Tao). En China y Japón denominaron a esa energía “CHI” o “KI”. Aunque en Asia, esa fuerza dinámico-energética la interpretaron de manera universal, omnipresente, y no circunscrita específicamente al físico humano, sino como algo que impregna la vida en general, así el universo, adquiere la característica de un ser vivo del que forma parte el Hombre.
Este sistema positivista oriental de entender la mística, dio paso a cantidades innumerables de técnicas físico-espirituales, que inciden en el beneficio de la salud integral de quien las practica, tales como el yoga, la meditación, el tai-chi, ó el chi-kung. Para los asiáticos la existencia de esta energía (bien fuese interna o externa) ya resultaba evidente desde hacia muchos siglos, y estos ya tenían un concepto análogo al de la libido, aunque tal vez allí no tuviera un carácter tan científico ni determinante como el que se le atribuyó en Europa.
Al viajar a Oriente y profundizar en el estudio de sus culturas, Jung cayó en la certeza, de que en materia de psicología mística, en Asia nos llevaban una gran ventaja. La reencarnación y el movimiento Kármico, pasan como ideas evidentes y lógicas en la psicología oriental, lo cual impresionó mucho a éste, que abordaría el análisis de dichos fundamentos Budistas en cantidad de ocasiones, aunque siempre de una forma personal y un tanto escéptica (como fue habitual en él), debido tal vez, a que fue un hombre de ciencia y empírico hasta la médula.
(Comentarios de C.G.Jung).
“La idea de karma no debe separarse de la idea del renacer. La cuestión decisiva es si el karma es personal a un hombre o no. Si la determinación del destino, con la que un hombre entra en la vida, representa el resultado de acciones y realizaciones de la vida pasada, existe entonces una continuidad personal. En otro caso, se concibe un karma en cierto modo como un nacimiento, de suerte que se encarna nuevamente sin que subsista una continuidad personal. ¿Soy una combinación de vida de los antepasados y encarno nuevamente su vida? ¿He vivido anteriormente como personalidad determinada y llegué en aquella vida tan lejos que puedo ahora intentar una solución? No lo sé. Buda dejó en pie la pregunta y quisiera suponer que no lo supo con certeza. Sin embargo, se trata de que al término de mi vida no esté con la manos vacías, Esto también parece haberlo pensado Buda, cuando intentaba apartar a sus discípulos de especulaciones inútiles”.
EL MAESTRO DEL CONOCIMIENTO
Carl Gustav Jung, llegó a ser en vida una celebridad mundial, y fue considerado como una de las grandes mentes de su época, impartiendo conferencias en muchos países. Sus aportaciones en el campo de la psiquiatría siguen siendo básicas en cuanto a su metodología (bien sea el psicoanálisis de asociación o las teorías de los complejos, y del psicosomatismo) que sumadas a su investigación en las materias mencionadas a lo largo del texto, convierten a Jung en todo un Platón moderno y en uno de los padres de la psicología profunda occidental.
Muchas personas pensamos que el contenido de su obra todavía no ha trascendido a nivel social, ya que es enorme su complejidad, y si en los últimos años Jung ha quedado un poco relegado en ámbitos academicistas, se debe mas bien a una tendencia excesivamente racionalista y pragmática que se cultiva en estos tiempos modernos.
De cualquier manera, Jung esta ahí como uno de esos personajes difíciles de clasificar, que desbordan por su conocimiento e inteligencia, y ¿cómo no?, al igual que todos los maestros, él también tenia su propio método del denominado “camino del conocimiento”. A esta búsqueda introspectiva e interminable del ser humano, (que en definitiva sería la lucha por encontrar la paz interior), él y sus colegas, lo bautizarían como el “Proceso de Individuación”.
En un estilo puramente gnóstico, Jung escribiría, su “Sermón a los Muertos”, una Oda poética, con carácter “Hermetista”, en la que ensalza de forma alegórica esa Dualidad de la vida en donde confluyen el bien y el mal de manera tan misteriosa y latente en un mismo tiempo.
Ese fascinante escrito, “Sermón de los Muertos”, ha servido de inspiración a muchos artistas, para la creación de relatos fantásticos, y composiciones musicales, se podría mencionar al dibujante de comic francés Jean Giraud, (conocido popularmente por Moebius) y al músico Carlos Santana, por citar algún ejemplo.
Al final de dicho Sermón, Jung dejó un anagrama misterioso, que todavía nadie ha logrado descifrar.
Extracto del
Sermón de los Muertos (o al los Muertos)
“Abraxas produce verdad y
mentira, bien y mal, luz y tinie-
blas
en la misma palabra y en el mismo acto. Por ello es Abra-
xas
temible.
Es soberbio como el león en el instante en que vence a su
víctima.
Es bello como un día de primavera.
Sí, es el gran Pan mismo y el pequeño. Es Príapo.
Es el monstruo del averno, un pólipo con mil brazos,
serpiente
alada, furia.
Es el Hermafrodita del principio más inferior.
Es el Señor de la rana y los sapos, que viven en el agua y
suben
a la tierra, que cantan al mediodía y a medianoche.
Es el lleno que se une con el Vacío.
Es la cópula sagrada.
Es el amor y su homicidio
Es el santo y su traidor.
Es la más clara luz del día y la más profunda noche del absurdo.
Verle significa ceguera,
Rezarle significa muerte,
Temerle significa sabiduría,
No oponerse a Él significa salvación.
Dios vive detrás del sol, el
Diablo vive detrás de la noche.
Lo
que Dios engendra a partir de la luz, el Diablo lo arrastra a la noche. Pero
Abraxas es el mundo, su devenir y dejar de ser mismo. A cada ofrenda del Dios
Sol el Diablo presenta su maldición.”
“ANAGRAMA:
NAHTRIHECCHENDE
GAHINNEVERAHTUNIN
ZEHGESSURKLACH
ZUNNUS”
Carl Gustav Jung, ha sido un buceador insuperable en el conocimiento, con la virtud de no pretender crear dogmas, sino más bien invitando al lector y los interesados, a participar de sus conclusiones.
Casi en el umbral de su vida, Jung realizaba una síntesis de sus ideas más transcendentales, contestando a la carta de un joven investigador, de la cual hacemos un extracto debido al interés de su contenido.
Jung (Citas textuales).
“
El concepto de orden (en la creación) no es idéntico al de “sentido”.
Tampoco un ente orgánico tiene, pese a su adecuación en sí mismo, pleno
sentido, no es significante de modo necesario en la relación total... Sin la
conciencia reflexiva del hombre el mundo es un absurdo gigantesco, pues el
hombre es, según nuestra experiencia, el único ente que puede en todas partes
comprobar el “sentido.”
“No sabemos captar enteramente en qué consiste el factor constructivo del desarrollo biológico. Pero sabemos ciertamente que los animales de sangre caliente y de diferenciación cerebral eran necesarios para el surgimiento de la conciencia y con ello también para la manifestación de un sentido. Por medio de qué contingencias y riesgos se ha afirmado la construcción de un habitante de árboles lemurico que se ha convertido a través de millones de años en hombre, no se puede soñar.”
“ Puesto que una creación sin la conciencia reflexiva del hombre no tiene ningún sentido reconocible, se atribuye al hombre, con la hipótesis de un sentido latente, una significación cosmogónica, una verdadera raison d´être.. Por el contrario, si se atribuye el sentido latente al creador como plan de creación consciente, entonces surge la cuestión: ¿Por qué había de construir el creador todo este fenómeno del mundo, puesto que Él ya sabe en qué podía reflejarse y por qué había de reflejarse si es ya consciente de Sí mismo? ¿Para qué había de crear una conciencia de menor valor junto a la suya que es omniscientia? ¿Para qué millares de infieles espejos de los que Él de antemano sabe cómo será la imagen que podrán dar?
Después de todas estas reflexiones he llegado a la conclusión de que la creación de imagen no solo vale para los hombres, o idéntico a ellos, es decir, Él es igualmente inconsciente como el hombre o quizás todavía más inconsciente, pues Él, según el mito, siente la incarnatio tan adecuada a sí que se hace hombre para ofrecerse como victima del hombre...”
Y a modo de colofón en este
ensayo, añadiremos la definición del alma tal y como Jung la concibió.
Alma. C.G.JUNG: “Si la psique del hombre es algo, es indescriptiblemente complicada y de
una complejidad ilimitada que no se puede abordar con la mera psicología de los
impulsos. Yo no puedo menos de quedar absorto en el asombro y veneración más
profundos ante los abismos y alturas de la naturaleza del alma, cuyo mundo
inespacial oculta una cantidad incalculable de imágenes, que millones de años
de evolución vital han acumulado y condensado orgánicamente. Mi conciencia es
como un ojo que incluye en si al espacio más lejano, pero el No-Yo psíquico es
lo llena el espacio inespacialmente, Y estas imágenes no son pálidas sombras,
sino condiciones anímicas de poderosa influencia, que solo interpretamos mal,
pero que nunca podremos usurpar por la negación de su poder. Junto a esta
impresión quisiera yo poner la visión del cielo estrellado por la noche; Pues
el equivalente del mundo interno sólo se encuentra en el externo, y del mismo
modo que alcanzo este mundo a través del médium del cuerpo, alcanzo aquel
mundo por el médium del alma.”
Hasta siempre Doctor Jung; estaremos esperando con paciencia el regreso de su elevado espíritu.