STONEHENGE

Por José Manuel García Bautista

 

Mucho se ha especulado sobre Stonehenge, pero pocas veces

se han descrito los datos que a ciencia cierta se conocen sobre

este enigmático lugar. ¿Cuando y como fue construido?

¿Cual era su utilidad? ¿Quienes han investigado su

enigmático pasado? El siguiente documento tiene el proposito

de aclarar estos aspectos del más fascinante construcción

arqueoastronómica de Europa occidental.

 

La búsqueda de su origen

Localizado a cien kilómetros al oeste de Londres, en la llanura de Salisbury,

se encuentra uno de los monumentos milenarios más inquietantes de la

humanidad. Con sus colosales rocas, cuyos pesos varían de dos a treinta y

cinco toneladas, Stonehenge es la construcción megalítica más fascinante de

la historia. Su construcción se remonta a la noche de los tiempos, a

civilizaciones que no dejaron a su paso escritos que nos permitieran conocer

con seguridad su origen.

 

Nadie conocía el origen de este complejo megalítico, pero algunos lo sugerían

a través de las leyendas y la tradición. Algunos como Geoffrey de Monmouth

(aproximadamente 1100-1154 dC.) en la Edad Media, relataba en sus

crónicas la creencia popular de que el conjunto era un circulo de gigantes

petrificados, de allí que se le conociera como la "Danza de los Gigantes".

Pero el mismo escritor del siglo XII nos ha hecho llegar otra leyenda que

sugería que las piedras fueron llevadas allí por el Mago Merlin, desde Irlanda,

con la ayuda de unos "artefactos", para conmemorar un entierro masivo de

bretones. Lo cierto es que el pueblo sajón les recordaban las vigas en las

cuales colgaban a los criminales, por lo cual empezaron a conocerlo como

"Stonehenge" (La horca de piedra o la piedra del colgado).

 

El misterio de Stonehenge llegó hasta el rey Jaime I de Inglaterra, quien en

1620 encargo al arquitecto Iñigo Jones investigara todo lo referente al

conjunto. El nacimiento de la arqueología estaba aún a un siglo y medio de

distancia, por lo que Iñigo Jones hizo lo que sus recursos le permitían.

Finalmente llego a la conclusión de que era un templo romano dedicado al

Cielo, construido poco después del año 79 dC. Tal vez esto satisfizo al rey,

pero hoy sabemos que Iñigo Jones se quedó corto. Stonehenge ya era un

conjunto milenario en época del Imperio Romano.

 

Stonehenge

En ese mismo siglo XVII apareció en escena John Aubrey (1626-1697),

escritor y estudioso de la antigüedad quien estudió los monumentos

megalíticos de Inglaterra, y sugirió por primera vez que Stonehenge era un

templo construido por los druidas. Ese mismo siglo William Stukeley realizo

un estudio que reiteró y expandió el origen druídico de Stonehenge. Stukeley

era masón, parte de una comunidad cuyos orígenes forzosamente han

intentado remontarse a tiempos de los druidas y el Antiguo Egipto, por lo cual

no extraña que quisiera asociar a su ya dudosa linaje grupal, la magia y

misterio de Stonehenge. Sin embargo los druidas, aquellos antiguos

sacerdotes celtas, nada tenían que ver con Stonehenge, puesto que dicho

complejo megalítico existía desde dos milenios antes. Sin embargo esto dio

lugar a inumerables artificios que representaban a Stonehenge como un

templo ritual en donde los druidas propiciaban a los dioses de la naturaleza

mediante sacrificios humanos. Incluso una piedra que yace en posición

horizontal en el centro de Stonehenge fue bautizada como "La Piedra del

Altar" o "Piedra de la Matanza", cuando en realidad se trata simplemente de

un megalito caído en tierra. La falsa relación entre druidas y Stonehenge llegó

a tal punto que una agrupación masónica denominada "Antigua Orden

Unificada de Druidas" realizaban al amanecer del solsticio de verano una serie

de ritos presuntamente druidas que evidentemente fueron inventados por la

imaginativa mente de alguno de sus lideres. Finalmente en 1985 el gobierno

británico decidió hacerse cargo de la protección y conservación de

Stonehenge y entre sus primeras acciones fue prohibir la celebración de este

fraudulento ritual.

 

El misterio y la magia de Stonehenge continuó en el hablar de la gente.

Algunos le atribuyeron poderes curativos, entre ellos el poder de hacer fértil a

cualquier pareja que durmiera en sus terrenos. Estos y otras suposiciones

hicieron que las iglesias romanas y puritanas consideraran estos sitios como

templos paganos, sitios en donde las brujas realizaban ritos en favor de

Satanás. Inmediatamente los sitios fueron anatemizados y a punto estuvieron

de ser destruidos. Algunas gentes utilizaron sus piedras como material de

construcción en los pueblos vecinos, y en no hace muchos años algunas

exóticas agrupaciones de presuntas brujas y hechiceros llegaban a celebrar

aquelarres en sus inmediaciones.

 

La edad de la razón empezó a surgir a inicios del siglo XX cuando un

investigador logró determinar con un aceptable grado de certeza la edad de

Stonehenge. Como muchas veces ha ocurrido en la historia de los grandes

descubrimientos, no fue un arqueólogo el que pudo determinar la edad de

dicho monumento. Era un astrónomo. En 1901 Sir Norman Lockyer

confirmó un secreto a voces que circulaba respecto a Stonehenge: una

persona al pie de la "piedra del altar", observando hacia la "piedra talón"

podía observar con gran exactitud el sitio por donde sale el Sol durante el

solsticio de verano, el 21 de junio. Lockyer confirmo que efectivamente la

"piedra de altar" o el centro de Stonehenge se alineaba con la "piedra talón"

apuntando al Sol, con tan solo un margen de error de 56 minutos de arco. Sir

Norman Lockyer había realizado uno de los más minuciosos estudios de la

precesión de los equinoccios, fenómeno por el cual con el transcurso de los

siglos el Sol presenta un desplazamiento con respecto a las constelaciones.

Suponiendo que los constructores de Stonehenge hubiesen alineado el centro

del conjunto con la "piedra talón" con una exactitud total, el calcular los 58

minutos de arco de diferencia con respecto al conocido desplazamiento de

precesión, permitiría conocer en que fecha Stonehenge ya se ha erigido como

templo solar. Los cálculos de Norman Lockyer le dieron la asombrosa fecha

de 1800 aC. Posteriores dataciones con carbono-14 llevaron los inicios de

Stonehenge hacia el 2800 aC. Con ello muchas teorías respecto a su origen

asirio, micénico o griego quedaron descartadas. Hoy suponemos que alguna

civilización neolítica de origen precéltico debió ser quien erigió este

monumental conjunto.

 

Esquema de Stonehenge y alineaciones astronómicas

Hoy conocemos más de la función de Stonehenge. Al igual que la "piedra de

altar" y la "piedra talón" se alinean para mostrar el punto de salida del Sol en

el solsticio de verano, de igual forma los dos montículos y menhires ubicados

junto al foso circular están alineados para apuntar hacia las salidas y puestas

de sol durante los solsticios de verano e invierno. También marcan las salidas

y puesta de la Luna durante los solsticios de invierno. En otras palabras

Stonehenge era un templo dedicado a los movimientos del Sol y de la Luna.

Un arcano observatorio astronómico. Por si fuera poco, una autentica

revolución se desencadenó a partir de 1961 cuando el profesor Gerald F.

Hawkins, astrónomo de la Universidad de Boston, planteó la posibilidad de

que Stonehenge fuera utilizado como una calculadora astronómica para

predecir los eclipses de Sol y de Luna, además de adoratorio de los doce

dioses del zodiaco. Sin embargo muchos de los planteamientos de Hawkins

han sido descartados en vista que muchos de ellos han sido válidamente

debatidos.

 

Aunque Stonehenge aun presenta diversos misterios, su finalidad parece hoy

más evidente que nunca. Fue un templo para adorar al Sol y la Luna, astros

que regían el ciclo de las estaciones. Un calendario que sabiamente

observado permitía predecir la llegada de las estaciones en previsión de las

actividades de los campesinos y domesticadores de ganado que se dieron el

tiempo para edificarlo, y posteriormente también se convirtió en un sitio

sagrado. Lugar de ritos funerarios como lo confirman los diversos restos

desenterrados en diversas partes del recinto. Con magia y leyenda que aun

hoy llega a las creencias de los locales que lo consideraron dueño de poderes

curativos.

 

Su estructura.

Stonehenge cuenta con diversas estructuras entre las cuales podemos

destacar las siguientes:

 

Trilitos o dolmen: consisten en dos pilares de piedra coronados por un

dintel elevado a 4,4 metros de altura. Estos "trilitos" son de piedra

llamada "gres silicio" o "sarsen", la piedra del dintel llega a pesar siete

toneladas, los pilares pesan 25 toneladas. El conjunto de dinteles y

pilares tiene un conjunto de espigas y cavidades ("machihembrado")

para que embonen perfectamente una piedra con otra.

Monolitos o Menhires: son bloques de piedra verticales.

Cromlech: consiste de un circulo de menhires.

 

La sección principal consta de un circulo de treinta columnas rectangulares

coronadas con dinteles de las cuales diecisiete sobreviven y solo seis dinteles.

Este circulo de piedras tiene un diámetro de 29,6 metros y sus piedras son de

gres silicio de un color amarillento.

 

Tres metros al interior existe un segundo anillo de sesenta menhires de cuando

mucho dos metros de altura cada uno. Estos menhires son de un tipo de roca

eruptiva llamada "piedra azul", durísima y de reflejos azulosos, procedente de

Gales. Tal parece que estos menhires tiempo atrás fueron coronados por

dinteles de piedra azul. Solo quedan veinte.

 

Más al interior se encuentra una formación en herradura con cinco trilitos de

gran tamaño. El mayor de todos de 8 metros de altura en la parte central. A

cada lado dos trilitos de tamaño decreciente. Todos hechos con piedra gres

silicio o sarsen.

 

Dentro de la formación de cinco trilitos se encuentra una herradura interior de

19 menhires de una altura inferior a los 3 metros y tallados a manera de

obeliscos en piedra azul.

 

Finalmente en el centro se encuentra la "piedra del altar" de 4,8 metros de

altura de largo, yace sobre el terreno. Esta es una piedra con un alto

contenido de aluminio, lo que le da un brillo muy especial al recibir luz solar.

Es de arenisca verde.

 

Al exterior del conjunto circular de piedras hasta ahora descrito se encuentra

un conjunto de dos círculos con treinta agujeros cada uno, excavados en roca

calcárea, llamados "agujeros Y" y "agujeros Z". En un circulo más exterior se

localizan 56 huecos que dan la vuelta al conjunto y que reciben el nombre de

Círculos de Aubrey (en honor a su descubridor Sir John Aubrey, siglo

XVIII). Este anillo es circundado por un foso circular de 97,5 metros de

diámetro, hecho con los restos calcáreos.

 

Entre los círculos de Aubrey y el foso circular se encuentran cuatro marcas

denominadas "cuatro estaciones". Son dos monolitos de 2,74 y 1,22 m

respectivamente, y dos montículos de tierra compactada, dispuestos

alternadamente.

 

A 37 metros hacia el noroeste del pórtico de Stonehenge, por el camino de

acceso, nos encontramos la "piedra talón" con 6,10 metros de alto, 2,74 de

ancho y 2,10 de espesor y un peso superior a las 35 toneladas rodeado de un

parapeto y foso circular de 4,87 metros. Las "cuatro estaciones" forman un

rectángulo perfecto cuyas caras más cortas resulta paralelas al alineamiento

de la "piedra talón" y el camino de acceso que desde el noreste llega a

Stonehenge.

 

¿Cómo se construyó?

Stonehenge representa un colosal esfuerzo de planeación y elaboración.

Definitivamente no se hizo de un día, sino que fue tomado diversas formas a

lo largo de la vida de cuarenta generaciones. En la actualidad arqueólogos

como Richard Atkinson consideran que en Stonehenge hubo tres fases

principales de construcción.

La primera fase tuvo lugar hacia el año 2800 aC. Fue entonces cuando se

hizo el terraplén y el foso circular. Se pusieron las piedras y los montículos

denominados "las cuatro estaciones", así como la "Piedra Talón" en el camino

de acceso. Los principales indicadores del Sol y la Luna se encontraban

puestos. Además se hicieron 56 orificios conocidos como los círculos de

Aubrey.

 

Secuencia del procedimiento para erigir los trilitos de Stonehenge

La segunda fase tuvo lugar hacia el año 2100 aC. se erigieron 80 bloques de

arenisca azul en un semicírculo o herradura. Estas piedras provenían de las

montañas de Precelly, situadas a 320 km en el sudoeste de Gales. Lo más

probable es que las transportaron en balsas a lo largo de la costa galesa,

entrando por Bristol a lo largo del río Avon. Luego serían llevadas por vía

fluvial y terrestre hasta llegar, sobre rodillos, a la avenida de Stonehenge

donde se instalarían conformando dos círculos. Cien años más tarde, los

bloques de arenisca azul fueron reordenados para ser sustituidos por piedras

silíceas que observamos actualmente (un circulo y un semicírculo). Estas

piedras se trajeron desde las colinas de Malborough, a unos 30 km al norte.

Algunas de estas ultimas piedras llegaban a pesar hasta 26 toneladas, su

transporte era hecho a base de rodillos, sogas y palancas. Ya en el sitio de su

erección, se cavaba un foso y, poco a poco, el bloque era levantado con un

conjunto de palancas, vigas y cuerdas hasta que por el ángulo y su propio

peso caía en el foso. A base de cuerdas se ponía en posición vertical.

Finalmente se construía gradualmente una plataforma para ir subiendo y

colocar el dintel de siete toneladas sobre la cima de dos bloques verticales.

Las piedras eran talladas en un ingenioso juego de espigas y cavidades para

que columnas y dintel embonaran a la perfección. Los materiales del

semicírculo anterior se utilizarían para una segunda herradura en el interior                                             

del círculo principal. Se excavan en la parte externa del conjunto una serie de

orificios para erigir un doble circulo de piedras azules (círculos de Aubrey),

pero ésta construcción nunca se lleva a cabo.

 

La tercera fase tiene lugar hacia el 1500 aC. cuando las piedras azules fueron

nuevamente retiradas para instalarse en sus posiciones actuales en el interior

del circulo, a la vez que se alzaba al frente de los trilitos la llamada piedra de

Altar, que fue acarreada desde el sur de Gales.

Finalmente hacia el año 1100 aC. Stonehenge fue abandonado.

 

Nuevos misterios

Stonehenge es la máxima obra de una antigua sociedad interesada en la

observación de los astros y su asociación a sus creencias. Pero no es la única

construcción megalítica. Por toda Irlanda, Inglaterra, España, Portugal y

Francia existen diversos conjuntos de piedra con funciones astronómicas y/o

rituales. Estos conjuntos en ocasiones han sido posteriormente heredados por

otras civilizaciones para sus rituales propios o heredados como fueron el caso

de los celtas, los druidas, los galos e incluso los cristianos, puesto que muchas

iglesias han sido construidas encima de antiguos dólmenes o menhires. Este

hecho, lejos de revelarse como la tendencia de la religión hacia el paganismo,

es la confirmación de como nuestra relación con la naturaleza ("relación =

religare = religión") no se ha perdido, y que la herencia de sitios sagrados que

se ha presentado de la época neolítica a la actual es una prueba más del

sincretismo religioso que mantiene unido a los seres humanos en su inquietud

respecto al universo y su historia.

 

Igual de inquietante es la existencia de conjuntos megalíticos en otras zonas

alejadas del occidente de Europa. En abril de 1998 se dio a conocer la

existencia de un milenario observatorio astronómico al estilo de Stonehenge

en Nabta, Egipto. En el norte de la costa este de los Estados Unidos

encontramos diversos dólmenes en estados como Nueva Inglaterra,

Massachusetts, Pennsylvania, Virginia y Vermont. ¿Serian estos conjuntos

también productos de esa civilización pre-celta? Es una pregunta que aún

resulta incomoda a arqueólogos e historiadores. El pensar que una civilización

europea anterior a los vikingos y a Colón haya podido cruzar el Océano

Atlántico causa mucha polémica, aunque ciertas leyendas irlandesas lo

insinúan. Por el momento no hay mucho material para llegar a una

contestación. Por si fuera poco un conjunto de piedras con ciertos aires

megalíticos y hasta arqueoastronómicos han sido ubicados recientemente en

una zona bastante alejada de los conjuntos de la costa este de los Estados

Unidos. Una especie de "Stonehenge" ha sido localizado para nuestro

asombro y provecho en México. Se encuentra en un lugar conocido como

"las Aguilas", en las proximidades de Cuautla de la Paz, en el estado de

Jalisco. Este sitio fue dado a conocer en su momento por los reporteros del

equipo de "México Desconocido" y al igual que en "Stonehenge" en el

solsticio de verano un rayo de luz logra colarse entre dos monolitos e ilumina

con una "espiga de luz" una piedra ubicada a 15 metros de distancia. Tal

parece que este conjunto megalítico desempeñaba funciones tanto

ceremoniales como astronómicas, lamentablemente hace falta mucha

investigación y divulgación respecto a este sitio. Por lo mismo lo mejor será

no ampliarse mucho respecto a este "desconocido descubrimiento". Quien

sabe, tal vez pronto hay una oportunidad para dedicarle una monografía

completa.