EN BUSCA DE VIDA EXTRATERRESTRE

Por Carlos Gutiérrez Tutor

Hace sólo seis años fue descubierto el primer planeta que giraba alrededor de otra estrella similar al Sol. Hoy conocemos más de 80 candidatos a estos nuevos mundos, y la cantidad sube de forma continuada, con lo que también sube la posibilidad de que no estemos solos en el Universo. Michael Meyer, astrobiólogo principal de las Oficinas Centrales de la NASA en Washington, D.C. ha dicho: “Como astrobiólogos debemos estar seguros de no ser demasiado egocéntricos”.

Bien, ya tenemos planetas que giran en torno a otros soles (exo-planetas). Los datos aportados por el Hubble revelaron que los exo-planetas tienen atmósferas. Y ahora, ¿pueden éstos albergar vida inteligente? Cada vez los científicos se muestran más convencidos de que la respuesta es afirmativa. Ya no se plantean tanto la posibilidad de que exista o no, sino cómo será. Y si como se cree, la vida en nuestro planeta evolucionó a través de mutaciones al azar y selección natural, ¿por qué deberíamos suponer que formas de vida extraterrestre sean siquiera remotamente parecidas a las de la Tierra?  “Debemos ser muy cuidadosos acerca de cómo la biología extraterrestre podría ser diferente a la nuestra, especialmente cuando hablamos de moléculas de mayor tamaño, tales como ADN”, dice David Des Marais, investigador principal del Instituto de Astrobiología  en el Ames Research Center de la NASA.

A partir del año 2006, Kepler, un telescopio espacial recientemente aprobado por la NASA, observará casi 100.000 estrellas próximas a nuestro planeta, buscando leves oscurecimientos producidos por planetas que obstruyen la luz de sus respectivas estrellas. La NASA asegura que Kepler será lo suficientemente sensible como para detectar planetas tan pequeños como la Tierra. ¡Suerte Kepler!