La Fortaleza Encantada
Por Pedro J. Fernández
Enclavado en el término municipal de Mula se encuentra uno de los más productivos lugares para trabajar y experimentar con la T.C.I. Son múltiples los ejemplos psicofónicos que nos adentran incluso en la propia época donde hombres y mujeres escribieron una página importante para la Historia. Los resultados parafónicos nos revelan conversaciones increíbles entre experimentadores y las voces que subyacen entre sus muros.
Comenzaba
su primera alzada hacia el siglo II cuando los musulmanes construyeron gran
parte de zona defensiva hasta que en el siglo XVI los Marqueses de Vélez
realizaron la ampliación definitiva. Cargada
de una gran transcendencia, esta fortaleza, sirvió para albergar las tropas de
Felipe V además de ser una prisión realmente estremecedora. Sus mazmorras no
superan el metro y medio cuadrado por cada una de ellas.
Se
encuentra colocado en el término de Mula, ciudad situada al pie de la sierra de
Ricote, en la provincia de Murcia, a 36 Km. de la capital, a 60 del mar y
concretamente en el perímetro del
casco urbano del pueblo. Su altitud es de 416 metros sobre el nivel del mar.
El
castillo de Mula es por tanto una gran estructura puesta sobre un robusto macizo
rocoso que no ha necesitado ningún anclaje especial y que ha proporcionado así,
una estructura excelente. Compuesta
básicamente por muros fuertes y consistentes sobre los que se apoyan cada una
de sus cuatro plantas. Pasarelas, puentes móviles y tramos de escalera para el
acceso a los distintos interiores realzan la belleza y el misterio de uno de los
asientos majestuosos de la Región
de Murcia.
Lugar
proclive para la Psicofonía.
Los más de cuarenta años de existencia del fenómeno, nos han permitido realizar estadísticas acerca de los lugares propicios para obtener psicofonías. Por ello, cuando queremos experimentar, buscamos aquellos rincones que reúnan unos perfiles determinados para que el desarrollo de la sesión oferte resultados positivos que nos acerquen más a ese lado desconocido del que emanan estas extrañas voces. De manera singular observamos como la fortaleza nos proporciona todos y cada uno de estos requisitos. Sus innumerables salas nos invitan a la experimentación y es escandaloso el silencio que se alberga en ellas.
Pero
más paradógico resulta que, siendo un lugar tan bonito y sugerente, no tenga
visitas nocturnas de jóvenes aventureros como
tampoco de “coches alcoba” franqueando sus faldas a la luz de la luna. Y es
que el respeto que los habitantes del lugar le muestran a esta construcción se
pone de claro manifiesto en las conversaciones y testimonios
que de ellos se liberan. Tan solo es visitado cuando la luz del sol le
ilumina, un foco protector que
produce tranquilidad a quienes se adentran a imaginar una vida ancestral.
Leyendas sobre él, acontecimientos inexplicables y algún que otro hecho
desagradable son las autodefensas que el castillo de Mula presenta
a sus lugareños. Aprovechando este presente, nuestros equipos se despliegan con
la certeza de un desarrollo experimental rico en inactividad física. Es el
momento de descubrir que “otra actividad” se esconde tras los largos telones
de piedra y son sus propios habitáculos los que nos aconsejan donde colocar
“los canarios” para la grabación. Ya en plena sesión, dejamos de sentirnos
solos y una abrumadora presencia parece acompañarnos. Los distintos resultados
obtenidos “certifican” estas palabras.
Las voces psicofónicas del castillo no sólo responden a nuestras cuestiones sino que son partícipes de nuestras experimentaciones.
En
la madrugada del 29 al 30 de septiembre de 2001 conseguimos resultados dignos de
ser expuestos en lo referente al estudio de las psicofonías. Centralizamos el
sitio de experimentación en una de las salas-dormitorio del castillo. Una vez
dispuestos en el lugar, desplegamos el material técnico que estaba compuesto
por magnetófonos portátiles, micrófonos de alta ganancia y amplitud
frecuencial, cámaras de visión infrarroja, controladores térmicos, etc. A lo
largo de las más de seis horas de trabajo ininterrumpido nos encontramos con
registros psicofónicos de carácter débil. Sin embargo la última grabación
hizo de la investigación de la noche algo muy especial.
Preguntando a los habitantes de Mula sobre algunos hechos acaecidos en el castillo nos encontramos con testimonios en los que se decía, que durante las visitas a este, han perdido la vida algunas personas debido a los enclaves peligrosos que la construcción posee. La experimentación de aquella noche giró en este sentido.
La
cámara aljibe es uno de estos lugares. Se trata de una sala donde se almacenaba
el tesoro de Mula: el agua. Con casi cuatro metros de profundidad, esta cámara,
es uno de los cuartos más peligrosos del recinto. Este sitio ha sido testigo de
accidentes mortales.
Durante
la noche se realizaron preguntas acerca de esos hechos desagradables que
ocurrieron durante algunas de las visitas al castillo. Nombres, descripciones
sobre los accidentes mortales, etc. Ningún registro nos puso de manifiesto nada
de ello. Sin embargo, como mencionaba anteriormente, en la
Toda
la sesión había sido grabada. Evidentemente el magnetófono había capturado
“mi conversación con esa otra realidad a la que me dirigí”. Justo en el
momento en el que se produce el fallo en el disparo de la cámara y me dirijo al
compañero para que lo solucionara aparece un registro como pocos me he
encontrado. Una voz masculina y con un tono irónico pronunció un mensaje tan
inteligente como imprevisible: “¡ESTÁ ESPERANDO!”. Sea quién fuere el que
pronunciara aquellas palabras no sólo confirmó que nos escuchaba
sino que, además, anunció que “algo” que no era “él” estaba
esperándonos mientras corregíamos el error de la máquina. Resulta muy curioso
que esta voz nos hablara en tercera persona.
Ello nos puede indicar, aunque con cierta reserva, que supuestamente no
estábamos acompañados por una sola entidad sino por varias. Incluso nos puede
llevar a la “conclusión” de que quien supuestamente estaba delante de la cámara
podría ser algo que necesitara que alguien se comunicara por “el”.
Los resultados fotográficos no consiguieron cazar a quienes parecían estar ante nosotros esperando ser partícipes de la película recogida durante la noche, sin embargo la realidad de su presencia entre nosotros se hizo presente acústicamente hablando.
Carácter de los registros que se consiguen en el castillo de los Vélez. Metodología empleada.
Son
muchas las visitas que hemos realizado al castillo de Mula y, gracias a los
tantos kilómetros de cinta magnetofónica empleados en las múltiples
investigaciones llevadas a cabo, hemos podido realizar un balance estadístico
aproximado acerca del comportamiento y carácter de las voces psicofonías que
en él se recogen.
El 98% de las inclusiones han sido conseguidas tras poner en funcionamiento el método que mi buen amigo, compañero e investigador de la T.C.I., Pedro Amorós, lleva a la práctica desde hace ya varios años. Se trata de la metodología que nos ha permitido realizar una contundente exposición de cómo reaccionan las voces de este castillo. Esta forma de trabajo se refiere al campo de las portadoras provocadas por los mismos experimentadores. Ellas han sido las responsables de que hallamos obtenido un elevado índice de registros. Estos nos indican que la realidad invisible que se esconde tras esos muros escogen, como vehículo portador para realizar su viaje hasta llegar a nosotros, los ruidos y efectos ambientales naturales o provocados.
El
número de inclusiones capturadas por este revolucionario método se ha hecho de
notar durante las distintas investigaciones. De igual forma ocurre en las
pruebas donde la portadora es la propia voz de los investigadores. En este caso,
las voces del castillo, se inmiscuyen directamente en los diálogos que, de
forma controlada para evitar posteriores errores de interpretación, se llevan a
cabo durante algunas sesiones.
Pero
existe una diferencia clara entre las modulaciones recogidas a través de
portadora ambiental y las que se introducen en nuestras conversaciones.
Las
psicofonías recogidas mediante portadora ambiental poseen un carácter
informativo, nos ayudan a seguir “comprendiendo” el misterio de la Psicofonía
de alguna forma. Sus voces y mensajes no son ni mucho menos desconcertantes sino
más bien “naturales” y atrevidos.
Las
inclusiones moduladas con la ayuda de nuestras propias voces son curiosamente de
carácter confuso. Parece que quien pronuncia tales mensajes no tiene claro ni
donde está ni cómo ha llegado hasta ahí. Otros parecen echar de menos algo y
nos solicitan “agua caliente” como
ocurrió hace unos meses. A veces muestran su lado más irónico y otras parecen
sentirse molestos por el trabajo que realizamos llegando en algunas ocasiones a
provocar insultos a alguno de los que allí estamos de forma repetida.
¿podríamos decir pues que son dos tipos de realidad distinta? ¿por qué varia el carácter de una modulación a otra en un mismo sitio? Son las cuestiones sobre las que se centran futuras investigaciones en el castillo de los Vélez.
Conclusiones de la investigación.
Difícil
resulta la tarea de extraer conclusiones en las investigaciones paranormales.
Por ello todos los planteamientos tan sólo sirven como orientaciones para
seguir trabajando en este sentido y por consiguiente obtener hipótesis de
trabajo que nos sigan acercando hasta ese lado oculto y misterioso. Es indudable
que esa realidad cada día está mucho más cerca pero el camino a seguir es
lento. Tengamos en cuenta que ejemplos como el presentado nos hacen pensar que,
a pesar de tener “sus voces” claras y nítidas, su manifestación “física”
sigue estando de alguna forma restringida por alguna causa que desconocemos.
Evidentemente siempre nos planteamos si esas presencias que son capturadas en
filmaciones y películas fotográficas corresponden a las voces que se cuelan en
nuestros aparatos de grabación de una forma casi constante. Pero en cualquier
caso siguen contribuyendo a que la investigación se acerque cada día más a
conseguir una respuesta “clara y evidente”.
Resulta
curiosa la estadística de resultados obtenidos en el castillo de los Vélez.
Según ésta podemos observar que cada vez que acudimos a este lugar aumenta, de
forma considerable, el índice de grabaciones anómalas en su interior y casi
todos los resultados obtenidos se orientan hacia la misma hora: las 3 de la
madrugada y en las horas sucesivas. Algunos de los mensajes recogidos nos
invitan a acercarnos a lugares concretos del recinto y otros muestran su
negatividad a la tarea que realizamos invitándonos a marchar del recinto. Pero
de lo que no cabe duda es de que el fenómeno se da y el índice de registros
aumenta considerablemente en cada experimentación.
Cuando
el sol comienza a aparecer nuestros equipos se recogen, las voces descansan y el
castillo incita un día más a los curiosos a pasear por sus rincones, a
explorar con detenimiento cuán hermosos son sus muros y a imaginar las
misteriosas historias de las que estos han sido
testigos directos en el tiempo.