Saurios, la otra posible evolución: ya no son lo que creíamos

Por: Marisol Roldán

 

  Desde 1993, ciertas noticias sobre saurios se vierten impactante y vertiginosamente en los medios de comunicación mundial. Wyllo nos dio un corazón con cuatro cavidades y nos hizo pensar en que no eran animales de sangre fría, como se creía. En 1997 investigadores de la Universidad de Oregón como el fisiólogo John Ruben, proponían que los saurios respiraban como los actuales cocodrilos y no como las aves, lo que desbarataba las teorías de que hubieran evolucionado al lado de los plumíferos. Luego nos dan la noticia de que no tenían tanta pesadez como creíamos y se movían a grandes velocidades para sus enormes tamaños (30 de Enero 2002) o al menos así lo piensan los de la Universidad de Cambridge en Inglaterra que han observado las huellas de una carrera llevada a cabo por un dinosaurio de considerable tamaña hace 163 millones de años. En este caso la sorpresa la traía un  terópodo, es decir, que caminaba a dos patas, las traseras. Y apenas nos recuperamos de las sorpresas desde otras habitaciones de la ciencia nos dan cubitos de hielos a nuestras calenturientas mentes influenciadas por dos siglos de sauriomanía monstruosa.

  Se dice que un impacto pudo acabar hace 65 millones de años con los dinosaurios, pero han aparecido pruebas de que otro impacto , anterior, les habría ayudado a dominar la tierra. La teoría ha sido elaborada por un equipo internacional de paleontólogos. Afirma que el impacto de cuerpos cósmicos está implicado tanto en su desaparición como en su ascenso hace 200 millones de años. "Nuestras investigaciones se suman a la posibilidad de que se produjera un impacto de un cometa o un asteroide hace 200 millones de años, seguido de un aumento de la población de los dinosaurios en el período Jurásico", declaró el geólogo Kent Rutgers. En los últimos estudios y gracias a espectrómetros de extrema que posee la Universidad de Viena, en Austria han encontrado que en los estratos geológicos de ese período hay una gran cantidad de iridio, elemento asociado a los cuerpos celestes. “Los dinosaurios, escasos hasta ese momento, comenzaron una fuerte expansión, posiblemente por el impacto del asteroide que redujo o acabó con las especies con las que competían”, apuntó Kent Rutgers, uno de los integrantes del estudio y geólogo de la Universidad de Columbia en Nueva York.  El geólogo piensa que: “los dinosaurios emprendieron la dominación de la Tierra durante 135 millones de años, los que median entre el primer cataclismo y el que marcó su desaparición”.

  Una dominación territorial y evolutiva que les hizo los dictadores del planeta durante casi 150 millones de años, es decir el espacio de uno a otro cataclismo. Aunque los científicos no saben aún precisar el lugar exacto de la Tierra donde impactó ese primer asteroide y únicamente se afirman ante que la segunda llegada del desastre cayó en la región ocupada actualmente por la península del Yucatán , México.

 

Los nuevos conceptos y las nuevas preguntas sobre saurios

  Las nuevas tecnologías aplicadas a la arqueología, la fusión de diversas disciplinas universitarias para una búsqueda común sobre los secretos de estos monstruos del pasado terráqueo han logrado que esta última década sea una de las más fructíferas en encontrar detalles sobre estas bestias. No se trata de descubrir grandes huesos, sino detalles nimios que nos revelen las funciones de lo que los antiguos exploradores y arqueólogos desenterraron para apresar en forma esquelética en los museos internacionales. Detalles que hacen temblar los cimientos del pensamiento respecto a las saurios, conmocionando en general no sólo a la ciencia, sino los sectores que estén de alguna manera relacionados con ella. Implicados quedamos los buscadores de misterios. Ávidos de esas "noticias, teorías y pruebas" que puedan confirmar algunas hipótesis antiguas, en ocasiones harto llamadas (mal ) descabelladas o ilusas. La dinosauriología avanza a pasos agigantados, pero ya no sólo por esos descubrimientos que parten desde 1993 y 1999, sino por algo mucho más profundo. Un cambio de mentalidad de los propios arqueólogos, antropólogos y paleontólogos, que ya no se preguntan qué eran estos saurios, sino como funcionaban, de donde provenían y hacia donde se dirigían, es más hacia dónde hubieran evolucionado de no haber sido barridos por un cataclismo. La bomba de cada uno de los pequeños descubrimientos (o grandes) paleontológicos pueden tener diversas ondas expansivas. A veces controlables como cuando hacen creer que eran más listos de lo que creemos o en ocasiones inconmensurables, como es el que nos hagan pensar que existieran saurios de sangre caliente, es decir,  casi como nosotros, los mamíferos.

 

El corazón más viejo donado a la ciencia es de un saurio

  Hablamos de un órgano cardíaco petrificado y fosilizado, ya que fue descubierto de un reptil que se paseó por la Tierra ,exactamente por el condado de Harding, en Dakota del Sur hace la friolera de 66 millones de años. Hasta que un día de 1993 Michael Hammer descubrió cerca de Buffalo este reptil de la familia Thescelosaurus.

  El donante reptílico  en cuestión ha sido bautizado como "Willo". Y en su sueño eterno nunca sabrá lo mucho que va a llegar a amarlo la Ciencia, porque gracias a él vamos a descubrir muchos datos biológicos sobre estos gigantes desconocidos. Para empezar, una ducha de agua fría. No eran tan sencillos orgánicamente como los reptiles actuales y pudieron algunos albergar metabolismos de sangre caliente. Es más su presencia nos hace dudar de que no andarán camino de ser mamíferos. Además este reptil pudo haber evolucionado durante dos millones de años hasta su extinción, ¿hasta dónde y en qué?...no lo sabremos nunca o ¿si?.

  La duda la crea precisamente el músculo cardiaco hallado en perfecto estado. Estudiado a fondo ha mostrado cuatro cavidades para albergar sangre y dos grandes conductores para facilitar la circulación, es decir, un canal arterial y otro venoso. Y "si eran así, esto refuta algunas teorías fundamentales acerca de cómo y cuándo evolucionaron los dinosaurios", así de contundente se expresaba Dale A. Russell, investigador del Museo de Ciencias Naturales de Carolina del Norte y Paleontólogo de la Universidad del mismo estado. Al decir estas palabras, Russell no debió caer en la cuenta de que acababa de cambiar el orden de las teorías que se barajaban hasta la fecha sobre los saurios. Subiendo en el ranking de las posibilidades a las ideas marginadas desde un siglo por la ciencia: que los reptiles podrían haber sido una especie con tendencia a evolucionar a seres inteligentes y razas similares a las humanas procedentes de los mamíferos o tal vez que ambos tuvieran el mismo origen y el mismo puerto de evolución. Es decir si los saurios no se hubiesen extinguido del todo posiblemente algunas razas o familias habrían encontrado un lugar en la actual naturaleza, tan cambiados y disfrazados que estarían por redescubrir. Incluso entre los mamíferos de aquí, de la Tierra. Y quizás hubieran evolucionado hacia esa especie humana. Si tuvieran sangre caliente, ¿qué diferencias reales tendrían con los mamíferos?.

  A nuestras mentes volvieron aquellas ideas lejanas de saurios humanizados inteligentes y de sangre caliente, que muchos literatos ponían como habitantes de otros planetas lejanos. Iguales a los hombres, pero con descendencia distinta. Es más, abierto el cofre de la fantasía, los tesoros de las ideas podrían reestructurar la realidad de esos animales legendarios que parecen poblar o haber poblado lagos y otras aguas de este, nuestro mundo, si existieran serían la prueba viva de su poder de su supervivencia y reproducción. Hasta ahora decían que era imposible, al ser saurios de sangre fría se moverían muy lentos y necesitarían mucho tiempo para desplazar sus pesados cuerpos. Además tampoco se adaptarían bien a los cambios climáticos radicales, ni soportarían la presión de bajas aguas...ese corazón de Willo cambia muchas cosas.

  Incluso deberíamos replantearnos el concepto de reproducción. La mayoría ciertamente eran ovíparos, en la actualidad se han encontrado yacimientos de huevos de saurios, como esos primeros fósiles hallados el 13 de julio de 1923, en Mongolia, en un pedazo de piedra caliza del período Cretácico. Hasta entonces desconocíamos como se reproducían y su sexualidad. Pero posiblemente estos seres de sangre caliente, los eslabones perdidos de los saurios pudieran utilizar el parto como medio de maternidad o tal vez ambas cosas. ¿Varias ramas de saurios convivieron sobre el planeta? o ¿simplemente se dieron evoluciones paralelas?...el tiempo nos mostrará el camino a estudiar.

  Hace unos años una teoría osada interrumpió en los círculos de pensadores que se planteaban cuestiones sobre el origen de la vida. Los había que defendían que esa especie dominante no había desaparecido, sino mutado hacia una evolución llena de seres que aprendieron a sobrevivir y avanzaron hacia un ser pensante o inteligente. Se sabe en la actualidad que a pesar de sus escasos cerebros para sus grandes tamaños sabían utilizar tácticas de caza, comunicarse entre los miembros de la manada a través de posibles sonidos (como en la actualidad hacen mamíferos como delfines y ballenas). Posiblemente entre sus costumbres estaban el adiestramiento y protección de los pequeños saurios.

  En Norteamérica hay unos sapos que tienen una cualidad, la de cambiar de sexo dependiendo de que existan o no individuos de la especie para la época de reproducción. Son seres anfibios y hermafroditas. Pero esto no indica que pasen de ser ovíparo a mamíferos. ¿Serían los saurios mucho más complejos?, ¿seres ambiguos dependiendo de la necesidad reproductora? o ¿simples ovíparos con instintos maternales de mamíferos?.

 

Una lenta evolución “saurica”: adaptación y poder

  No tuvieron tiempo de adaptarse. Un cataclismo (meteorito pudo haber sesgado su presencia sobre nuestro planeta) les impidió la posibilidad de ver hasta dónde podían llegar. Pero si nos damos cuenta en aquellos tiempos nuestros cerebros y los suyos no eran tan diferentes en el uso de la inteligencia. Y al parecer, tanto su inicio como su final viene del cosmos abierto. Han aparecido recientes pruebas de que otro impacto anterior les ayudó a dominar la tierra, aunque sigue sin darse a conocer el posible lugar de choque. Una teoría elaborada por un equipo internacional de paleontólogos, afirman que tanto su aparición hace 200 millones de años como su desaparición hace 65 millones de años se lo deben a el impacto de dos enormes cuerpos cósmicos. En dicho período según los análisis se habría producido una inversión de los campos magnéticos terrestres, punto que podría también servir para corroborar la hipótesis del otro impacto de un cuerpo celeste. “La anomalía del iridio y la dispersión de esporas de helechos observada, sugieren que la causa pudo ser el impacto de un bólido", según el estudio de Rutgers. Durante ese periodo de 135 años los dinosaurios emprendieron un largo recorrido evolutivo. La prueba de que la naturaleza intento que se dieran esos saltos de evolución la encontramos en ellos mismos. Tres ciclos de protohistoria, durante los cuales variaron de tamaño, comportamiento y costumbres. Diversificaron sus especies en pos de una adaptación al medio y se seleccionaron naturalmente en cada escalafón.

  ¿Qué ocurrió para que la selección natural que proclamó Charles Darwin (s.XIX) en su teoría del evolucionismo, fuese tan dura y tajante con los grandes saurios y no con otros moradores del planeta?. No es cierto que muchos saurios sobrevivieron a la exterminación, ¿por qué se detuvo su evolución?, ¿fue también causa de aquel cataclismo que alteró su genética, anuló su poder evolutivo?. Aunque muchos creen ver en las aves partes de aquellos cuellos largos de la prehistoria, si algún día logran demostrarlo lo único que dirán es que "algunas especies de características y tamaños similares a los mamíferos de la época lograron sobrevivir; pero no explicarán donde quedaron los rastros de los demás saurios, si es que alguno sobrevivió a la fosilización.

  De forma esquemática sabemos que los seres más fuertes de cada especie son los que sobreviven. Luego estos deben adaptarse a un cambio biológico para adaptarse al hábitat que les rodea. En nuestro caso, el homo-sapiens-sapiens, tuvimos el ejemplo en el proceso de hominización de los primates, mediante los cuales ciertos grupos de individuos, pertenecientes al orden de los mamíferos primates, cambiaron la dentición, la adquisición de la posición erecta permanente les permitió cambiar su campo visual y aprovecharse de ello se lo debieron al aumento de la complejidad y capacidad del encéfalo. Una evolución centrada en tres características: la anatómica, fisiológica y etólica (de forma, de funcionamiento y de conducta). Para que se de es también preciso una adaptación a la naturaleza (progresiva y generacional). Los seres que lo consiguen y sobreviven continúan dejando descendientes, siempre que exista un numero lógico de componentes de especie para darse la mezcla entre ejemplares. Los que no, se abocan en el desastre importando poco cuantos miembros de esa especie hallan existido en el pasado. Dado que la reproducción entre especies diferentes es prácticamente inviable se produce un envejecimiento vegetativo de la misma y el numero de nacimientos termina siendo nulo.   Pero como es que quieren explicar su evolución hacía las plumas, ¿no es un poco sin sentido?. Conque sólo hubieran sobrevivido un par de individuos de algunas familias la supervivencia hubiera estado asegurada, por su longevidad podían tener varias descendencias y seguramente la necesidad les hubiera obligado a procrear a un ritmo gestativo mayor, ¿ni siquiera un par de miembros de alguna familia?.

  Recientemente se han encontrado lagos de Hielo en Marte (Cristales). Bajo la superficie del Planeta Rojo, el frío contiene un agua congelada que de derretirse (peligro que existe por hallarse en zona cálida del planeta) podría inundar parte del cuerpo celeste. Un océano que podría tener casi unos 500 metros de profundidad. Este hallazgo facilitará que las próximas misiones humanas busquen restos de vida antigua o en formación. Y si la vida sigue un proceso evolutivo como nos ha hecho estudiar la ciencia de seguro un día podrían observarse allí las cosas que de los saurios no nos dio tiempo en nuestro planeta. Pero para eso deberán de pasar millones de años en el reloj de los hombres mortales. Mientras eso sucede deberemos de conformarnos con imaginar hipótesis observando nuestros saurios fósiles.

  Los primeros seres vivos datan de 4.000 millones de años. Pero hasta hace 450 millones no surgieron los primeros vertebrados -peces en su mayoría-. Y se creía hasta hoy que los animales de sangre caliente no aparecieron hasta 225 millones de años. Sin embargo, el corazón de Willo nos hace sonreír ante la idea de que nos equivocáramos y existieran desde antes. Y de ahí, pensar que existieron unos descendiente inteligentes antes que los humanos no cuesta mucho.

  Ante un cataclismo tan tremendo como el que causó el impacto del asteroide, el planeta se rindió por un prolongado periodo al caos, a la enrarecida atmósfera, a las cenizas y la radioactividad...Huir hacia los cielos podría ser lógico, pero sólo si implica toma de tierra periódica. Huir hacia el mar, sería lo más lógico. Volver al origen. Donde posibles cuevas y cápsulas de aire quedarían presas en los fondos marinos. Y aunque de reducido tamaño podrían dar posibilidad a la vida. Sólo que habría que adaptarse a una existencia diferente.

¿Civilizaciones anteriores a los hombres habitadas por los descendientes de los saurios?. Una interrogante de regusto a ciencia-ficción, pero que no empalaga, sino que endulza el paso a otras inquietantes preguntas sin resolver, ¿fueron ellos los habitantes de la Atlántida?. No están los saurios cercanos a los anfibios en el grado de evolución. En un mundo dónde las posibilidades están abiertas mientras las pruebas no ejerzan de jueces presentes y firmes todo es posible. Aquellos que se atrevan, que se cuestionen sin sonrojarse, que se inciten al valor de pensar que tal vez la evolución  ni la historia,  parte necesariamente de lo que nos han contado, ¿quién estuvo allí para verlo?.

  ¿Fue un descendiente de los saurios el creador de las pirámides?. No es tan descabellada la locura si recordando lo que se sabe de los egipcios por su muchos legados escritos o gráficos vemos que sus dioses primigenios (ocho en total) salieron de las aguas abisales, para llegar al Nilo y luego crear a los hombres en tierra firme. Phat, uno de los viejos que surgieron, fue el de los más antiguos y a el se le atribuye el aspecto de un enano y la protección de los deformes, lo que induce a pensar que aunque no se sepa si él mismo lo era posiblemente si sus descendientes. Padre de la mayoría de dioses del panteón egipcio encontramos en ellos cosas que vistas desde el punto de vista médico resultan cuanto menos curiosas. Dos de los dioses contagiaban enfermedades, Sekhmet y Jonsu.

Horus nace de un padre muerto (tal vez en sentido literal y entendido como especie animal encontraría un sentido). Y padece problemas de visión . Un ojo es la luna y el otro el sol, como si los antiguos nos indicaran una capacidad de ver en varios medios de naturaleza hostil al resto de los hermanos .Anubis,  el otro hijo de Osiris  logra vencer a los enemigos de su padre, que no son otros que la descomposición y la muerte de los cuerpos. Enfermedades dérmicas y de adaptación que podrían vivir cualquier animal al cambiar de medio. ¿Pudieron los saurios o algunas ramas convertirse en animales capaces de sobrevivir en los diferentes medios?. Hoy en día los anfibios conquistan agua y tierra, pero sin libertad para poder dejar una u otra. La serpiente sin embargo es un animal capaz de sobrevivir en cualquier medio. Set, el dios de las tinieblas (la oscuridad abisal debe de ser tenebrosa, aunque no tenga relación, la comparación existe). Nació como las víboras, devorando el costado de su madre. ¿Sobrevivieron formas sauricas antecesoras de las serpientes y ellas lograron evolucionar hasta seres inteligentes, para luego salir a la superficie?. Nuevamente jugamos con la ciencia-ficción. Y sino fuera por ese detalle de las aguas, los dioses emergidos de ellas, esos, malos tiempos de enfermedades y adaptación a la vida que sufrieron ellos y sus primeros descendientes, además de esa fijación por ese animal tan abundante en el Nilo no habría argumentación posible, pero por muy inverosímil que parezca...También lo parecía volver a ver un animal extinto con vida y dentro de poco, quizás ocho años, veremos el Tigre de Tasmania corriendo en parques protegidos. ¿Fueron descendientes de saurios algunas de esas civilizaciones perdidas como los pálidos atlante o los antiguos egipcios que nada tienen que ver con los actuales que llevan su nombre y entre cuyos dioses uno de cuyos orígenes más se desconoce muestra la piel azulada como los que sufren una carencia de oxígeno al someterse a un medio, por ejemplo, como el agua?. Dioses mutantes en pleno proceso de adaptación. ¿Dónde fueron o tal vez mejor dicho con qué o quiénes se mezclaron?.

    Lo que cambia las cosas un sencillo corazón de dinosaurio, que sin latir desde hace millones de años, impulsa la sangre de los buscadores de respuestas. Y en ellos implico en primer grado a los que abanderan la ciencia, que son los que más gomas de borrar emplearan tras rescribir las comas a eso desconocido que llamamos...Historia.