EL INCIDENTE DE REX HEFLIN
Escribe: GUILLERMO DANIEL GIMÉNEZ(*)
El 3 de agosto de 1965, el Ingeniero Rex Heflin se
encontraba fotografiando a las 12,30 hrs un cartel de paso a nivel que estaba
siendo tapado por unas ramas de un árbol, en el interior de su camioneta a unos
2 km del perímetro de la base naval El Toro, cerca de Santa Ana, California,
EE.UU. En su calidad de encargado de mantenimiento vial del condado de Orange.
Heflin, de 38 años de edad en ese momento advierte
un extraño objeto moviéndose en el cielo por lo cual dispara su cámara Polaroid modelo 101, cargada con una película
de 3000 ASA.
El objeto estaba a unos 200 metros de distancia y a
unos 50 metros de altura. Era plateado y con forma de sombrero de paja que
cruzaba la carretera lentamente de izquierda a derecha.
Trata de notificar a su supervisor de tal observación
pero el radio transmisor del coche no funcionaba.
Es allí donde dispara la primer toma del objeto a
través del parabrisas de su camioneta, el objeto siguió su recorrido con
cierto bamboleo pudiendo observar el protagonista una panza de color oscuro de
la que parecía salir un rayo de luz rotatorio de color verdoso.
Toma ahí la segunda fotografía por la ventana del
pasajero, mientras el objeto seguía alejándose, obtiene la tercer toma.
Y antes de que el objeto se perdiera sobre la
autopista de Santa Ana toma la cuarta fotografía mostrando un anillo como de
humo al alejarse rápidamente el objeto y perderse así de vista.
La observación habría durado unos 20 segundos
aproximadamente.
Rex Heflin pensó que lo observado se trataba de una
nave experimental militar y continuó trabajando normalmente.
Al regresar del mismo y comentar lo ocurrido con sus
compañeros, éstos le pidieron algunas copias y es así que éstas llegaron a
manos del periódico local Santa Ana
Register que las publicaría semanas después.
No obstante antes de que salga publicado el incidente
fue conocido por personal militar de la Marina y Fuerza Aérea quienes lo
entrevistaron en reiteradas ocasiones y le pidieron las fotografías que más
tarde le fueron devueltas.
También investigadores de uno de los centros ufológicos
más importantes de aquella época como fue el NICAP obtuvo copias de las
fotografías del OVNI y el Ing. Edward Evers una declaración jurada firmada por
el testigo.
Sin embargo el 20 de septiembre el
mismo día en que apareció la nota publicada en el periódico local, un “supuesto”
Coronel del NORAD le llamó por teléfono solicitándole que “no
hablara más del asunto con la prensa” y le requería una cita personal
que se desarrolló el 22 de septiembre durante la noche cuando dos personas
identificadas como militares le solicitaron los originales de las fotografías y
es así que Heflin se los entregó y nunca más volvió a verlos hasta más de
25 años después del incidente...
Pese a los esfuerzos del testigo y de un congresista
del Condado, la identidad de estos personajes sigue siendo un misterio
hasta hoy.
De las copias obtenidas se desarrollaron diversos análisis a las tomas fotográficas.
Los investigadores del famoso Proyecto Libro Azul de
la Fuerza Aérea estadounidense las consideraron un fraude, mientras que el Capitán Reichmuth afirmó tras entrevistar
personalmente al testigo que: “Según
todas las apariencias, el testigo no está intentando perpetrar ningún fraude”.
Para el Dr. James E. Mc Donald (desaparecido trágicamente en 1971 en el desierto de Arizona) lo
consideró como “uno de los 100 mejores
casos”.
Mientras que la mayoría de investigadores privados
mantenían la credibilidad de las tomas,
durante la década de 1970 entra en juego el Ground Saucer Watch (G.S.W.)
dirigido por William Spaulding.
Un organismo que analizaba fotografías por
computadora, muy novedoso en aquella época.
Tras analizar las mismas, Spaulding informó haber
encontrado un hilo que sujetaría al objeto por lo que afirmaba que era un
fraude.
Años más tarde el G.S.W. desapareció y con las
modernas técnicas de hoy se volvieron a analizar
las fotografías NO encontrando ningún
hilo que sostenía al objeto.
El incidente Rex Heflin volvía a la actualidad
confirmando la realidad de los hechos.
Una vez más, la credibilidad de dicho organismo caía
en el abismo... (este no era el único caso en que se ponía en duda las técnicas
utilizadas para el análisis de fotografías de Fenómenos OVNI por dicho
organismo).
Heflin continuó trabajando hasta que se retiró
en 1985 producto de una enfermedad (acumulación de plomo en la médula
ósea).
Un día de 1993 Heflin recibe una llamada telefónica
mientras descansaba en su casa, preguntándole –con voz de mujer- si había
recibido correspondencia cortando la comunicación antes de que pudiera
responder. Al ir a su buzón éste estaba vacío.
Media hora después recibe otra
llamada telefónica de la misma mujer formulándole la misma pregunta.
Al ir a su buzón encuentra un sobre sin sellos ni
direcciones y en su interior LAS
FOTOGRAFIAS ORIGINALES del objeto fotografiado en 1965 !!! .
Estaban en muy buenas condiciones pese a su antigüedad.
La investigadora Ann Druffel (que ya había intervenido en la investigación original del incidente)
se contactó nuevamente con Heflin y éste a cambio de unos U$S 850 en
carácter de colaboración y no de compra formal, le entrega las fotografías
para su estudio. (Debido a problemas económicos producto de su enfermedad).
La ufóloga
Ann Druffel junto a Robert Wood (científico
aeroespacial, conocido en los ambientes ufológicos por la defensa de los
Documentos Majestic 12) y Eric Kelson (experto
en tratamiento de imágenes por computadora) han analizado estas fotografías
con las más modernas técnicas disponibles en la actualidad y han descartado
totalmente el supuesto hilo en ninguna de las fotos que sostendría al
OVNI dándolo como real a las mismas
Los actuales estudios llevados
a cabo confirmarían lo relatado por Rex Heflin.
Pero ... ¿quiénes
fueron los que se llevaron las fotografías la noche del 22 de septiembre de
1965?, ¿porqué las tuvieron ocultas durante 28 años?, ¿quién ó quiénes
intervinieron para callar este incidente?, ¿quién es la mujer que lo llamó
por teléfono?, ¿porqué las devolvieron?, ¿qué hay detrás de todo esto?
El
misterio continúa...