EL MISTERIO DE GIZEH
EN BUSCA DE LA VERDAD ACERCA DE
LA ESFINGE Y LAS PIRAMIDES DE EGIPTO
Llegar a Egipto era un compromiso que tenía conmigo mismo desde hace
varios años.
Desde el mes de Junio del 2001, nos encontrábamos nuevamente en
Europa, recorriendo diversas capitales y ciudades y decidimos emprender el viaje
rumbo a Africa a pesar de las altas temperaturas en esta época del año (pleno
verano).
A mediados del mes de julio y con las visas respectivas nos embarcábamos
desde el Aeropuerto Internacional de Barcelona (España) rumbo a
El Cairo, Egipto.
El vuelo que pasaría por la hermosa Cerdeña, Italia y diversas Islas
de Grecia, demandaría 5 horas de vuelo. Allí nos estarían aguardando para
trasladarnos a nuestro Hotel ubicado en pleno corazón de El Cairo, el Hilton
Ramses frente al Río Nilo.
Egipto está situado al Norte del continente africano, contando con una
superficie de 994.000 km2 de los que solamente 36.000 de ellos son cultivables.
Su longitud es de 1.025 km de Norte a Sur y se divide en tres zonas
naturales: el Bajo Egipto formado por
el delta del Nilo desde el Mediterráneo al Cairo, el Alto Egipto desde El Cairo hasta Assuán, y Nubia, desde el Sur de Assuán hasta el Sudán.
El Nilo es el Río más largo del mundo, tiene 6.671 km de longitud.
Nace en el Lago Victoria en el centro de Africa para desembocar en el Mar
Mediterráneo formando un gran delta de 23.000 km2.
La amabilidad de los egipcios es sorprendente. La mayoría de ellos
hablan muy bien el español.
El traslado desde El Cairo hasta la necrópolis de Gizeh, cuna de las
famosas tres Pirámides y la Esfinge, dura aproximadamente ½ hora.
Nos separan sólo 17 km desde el oeste de El Cairo.
Allí ya advertíamos la majestuosidad de estas obras milenarias,
ubicadas en esta elevada meseta rocosa.
¿Quiénes las construyeron?, ¿cómo?, ¿para qué?, ¿qué edad
tienen?, estos son sólo algunos
interrogantes principales que rodean a las mismas. Pero últimas investigaciones
científicas descubrirían misteriosas cámaras en éstas, como así también
confirmarían una edad mucho mas antigua de lo que oficialmente se cree.
Estos descubrimientos llamaron la atención a toda la comunidad científica
mundial sumando así nuevos misterios a los ya existentes.
La Pirámide
de Kheops, la Gran Pirámide, ubicada a casi 460 metros de la segunda Pirámide,
es la más grande del mundo entero.
Tiene una altura de 147 metros y un peso de 6 millones de toneladas. A
esta le falta el piramidión. Su construcción perfecta y alineada a los 4
puntos cardinales.
Su interior está armado con un complejo sistema de cámaras, túneles, pasillos y galerías.
Existen en ésta 3 Cámaras, una subterránea y dos en la
superestructura, la “Cámara del Rey”
(cuyo sarcófago se encontró vacío cuando los árabes la abrieron por primera
vez en el 820 D.C.) y la “Cámara de la
Reina”.
El sarcófago es mucho más grande que la entrada a la cámara, por tal
motivo se supone que se colocó allí antes de que se cerrara el techo. La unión
de los bloques y vigas es tan perfecto, están tan unidos que no se puede pasar
una hoja de afeitar entre ellos.
De las paredes Sur y Norte de estas cámaras salen dos canales
estrechos de 20 x 20 cmts.
Los de la Cámara del Rey van directo al exterior, mientras que la de
la Cámara de la Reina terminan en su interior.
Se pensó en un momento que eran canales de ventilación, pero ahora se
sabe que se utilizarían con fines rituales y fueron alineados con los sistemas
estelares como ya veremos más adelante.
Junto a ésta Pirámide existen otras 3 pequeñas pertenecientes a las
esposas del Faraón y 5 fosos de barcos.
La Pirámide
de Kefrén, construída
supuestamente por el Faraón Kefrén hacia
el 2500 A.C., es la única que conserva parte del revestimiento original en su vértice.
Está ubicada en el extremo occidental de la calzada y tiene una altura
de 143 metros.
Haber ingresado a la misma nos resultó algo mágico y sorprendente. La
majestuosidad de su construcción y sus cámaras es algo imponente. La unión de
sus bloques y vigas es perfecto.
Su descenso y ascenso resulta un poco incómodo y tedioso debido a su
ángulo de inclinación y el excesivo calor reinante resultaba ser irrespirable.
Junto a ésta existen 5 fosos de
barcos.
A su izquierda, aproximadamente a unos 410 metros
se halla la tercer Pirámide, la más pequeña de todas. Su altura, 65
metros del suelo y se denomina Micerinos, atribuído su construcción al Faraón Micerinos, un hijo de Kefrén.
Junto a ésta existen otras 3 pequeñas
Pirámides pertenecientes a Reinas.
La Esfinge, tallada en roca viva mide unos 20 metros de altura
por 14 metros de ancho y unos 70 metros de largo. Se sienta con sus patas
delanteras extendidas en una cubeta en forma de U.
Desde su parte de atrás hasta sus patas delanteras se pueden juntar
cuatro canchas de tenis de tamaño normal.
Cabeza humana y cuerpo de león, mira al este por donde sale el Sol, es Centinela de los Misterios Antiguos, deteriorada a través de los siglos por erosiones naturales y maltratada por vándalos y ladrones, es testigo del paso de varias civilizaciones.
Al Sur de la Esfinge se encuentra el Templo del Valle,
una gran estructura rectangular construída con columnas y dínteles. Se puede
observar en éste anchos canalones en la parte superior de los bloques lo que
demuestra que su construcción se realizó en un momento de grandes lluvias. En
este Templo no existe ninguna inscripción o datos.
Justo enfrente de la Esfinge existe otro Templo mucho más antiguo que
el anterior, es el denominado Templo
de la Esfinge.
Hay allí 24 columnas y el hecho de que el eje este-oeste esté
alineado con la Esfinge, indica una función
astronómica relacionada con la salida y puesta del Sol en los equinoccios.
Al igual que el anterior nadie sabe la fecha exacta de su construcción.
INVESTIGACIONES CIENTIFICAS
Para muchos esto es quizá una novedad ya que a pesar de lo importante
que resulta no tuvo la difusión acorde a los grandes acontecimientos científicos.
Ya desde el 1.500 A.C., según algunos registros, se hablaba de Cámaras
Secretas debajo de la Esfinge y en la Gran Pirámide. Los egiptólogos del siglo
XIX habiendo estudiado varias tablas y libros nos hablaban de Cámaras
Secretas y de la “Sala de los
Archivos”, remontándonos a una edad mucho más antigua de lo que se cree.
Corría el año 1991 y dos científicos luego de arduos estudios e
investigaciones concluyeron que la edad de la Esfinge era superior a los 10.000
años.
El Dr. Robert Schoch (Profesor de Geología de la Universidad de
Boston, EE.UU.) y el egiptólogo John West concluyeron que las profundas fisuras
que se pueden observar hoy mismo no son producto de la erosión de arena y
viento, sino de agua de lluvia y
remontan una edad de 10.500 A.C. para esta estructura.
Dos científicos derribarían por completo los principios de la cronología egipcia y los orígenes de la civilización.
Gran revuelo se armó al difundir esta noticia, que la Esfinge era
anterior a la era dinástica.
Sin embargo, la profundidad de las grietas y fisuras producidas por el
fluir del agua, nos remontan en base a evidencias climáticas y geológicas,
aportadas por rigurosos estudios científicos,
a esa fecha que más tarde se repetiría
también para la Gran Pirámide.
Ese mismo año, el sismógrafo Dr. Thomas Dobecki descubre realizando pruebas acústicas alrededor de la Esfinge una gran anomalía de forma rectangular bajo la pata derecha de la Esfinge. Sus dimensiones bastante grandes, de 9 metros por 12 y de unos 5 metros de profundidad.
Su forma rectangular, descartaba ser una cavidad natural sino “pareciera
estar hecha por el hombre” en palabras del propio Dr. Dobecki, quien dejó
en claro que estaba buscando allí evidencias de “una
civilización perdida y una Cámara Secreta bajo las patas de la Esfinge”.
Años más tarde, las investigaciones continuaban. Numerosos arqueólogos
y científicos realizaban diversas investigaciones, algunos de ellos “a
escondidas” para el público en general.
Entre 1995 y febrero de 1997, usando un sofisticado escáner se
confirma la existencia de una “cámara” bajo la pata derecha de la Esfinge.
Era el Dr. Thomas Dobecki junto al Dr. Schor quienes descubrían no sólo
esta cámara sino también un túnel que iba directo hacia la segunda Pirámide.
¿Era éste la Sala de los Archivos?
Lamentablemente el gobierno egipcio no autorizó a excavar en estos
lugares como en otros tantos sitios donde se confirmó la presencia de distintas
cámaras y túneles.
Es así que en febrero de 1997 Boris Said utilizando el escáner del
Dr. Dobecki descubre un nuevo túnel detrás
de la Esfinge. La tapa tenía unos 45 centímetros de grosor y unos 2.5 metros
por debajo de ella había un espacio de 2.5 metros de ancho con un techo
abovedado, con una inclinación descendente de 25 grados en dirección a la
Esfinge.
Nuevamente el gobierno egipcio negaría los permisos para excavar...
Otras expediciones científicas llevadas a cabo por la Universidad de
Waseda, Japón, empleando técnicas microgravimétricas en el interior de la
Gran Pirámide, donde se hacía una especie de radiografía, indicaron la
presencia de corredores y cámaras aún no descubiertas en la misma.
Asímismo detectaron haciendo una exploración electromagnética,
reflexiones anormales en la Pirámide (en el interior y en las propias rocas).
Estos eran algunos de las muchas expediciones en el siglo XX que se hacían
descubriendo distintos túneles y cámaras.
El 22 de marzo de 1993 el Dr. Rudolf Gantenbrick, ingeniero y
especialista en robots y análisis computarizados, bajo los auspicios del
Instituto Arqueológico Alemán de El Cairo y con la cooperación de la
Organización para las Antigüedades Egipcias, logra penetrar por primera
vez con su robot especialmente diseñado para tal fin, equipado con luces y
una cámara de vídeo, al Canal Sur de la Cámara de la Reina en la Pirámide de
Kheops.
Su recorrido de 65 metros va
cambiando de forma, el canal pasa
de paredes abruptas a extremadamente lisas, casi pulidas, se vio detenido
al divisar sobre el suelo una pequeña pieza de cobre. El
primer metal hallado en la Gran Pirámide. Se observa una misteriosa “puerta”
pequeña con 2 pomos de cobre en sus extremos. Se observa además un pequeño
hueco en el muro en la esquina inferior derecha.
El robot provisto de sistema de guía láser y un sensor capaz de medir
el ángulo de inclinación había ingresado por el estrecho canal que mide 20 x
20 centímetros.
A las 11.05 horas de la mañana de aquel 22 de marzo, el robot bajo el Proyecto
Upuaut se detenía a los 65 metros luego de dominar la pendiente. Allí
estaba esta “puerta” que no sabemos adónde va.
Las investigaciones se interrumpieron. El Gobierno egipcio no autorizó
a abrir la misma.
¿Por qué tanto misterio?, ¿sabremos algún día que hay detrás de
esto?. ¿Autorizará el gobierno egipcio a abrir esta puerta?, ó ... ¿ya lo
han abierto?.
En 1872 los hermanos Dixon exploraron el Canal Norte colocando en su
interior una vara de metal que quedó atascada.
El Dr. Gantenbrick fue incapaz de llevar su robot hasta el final del
camino, ya que quedó allí atascado la vara de los Dixon.
¿Existirá otra puerta en este Canal?, ¿adónde nos conducirá?.
Llevar a acabo una buena investigación resolvería este asunto,
investigación que supuestamente no se ha realizado aún.
Algunos consideran que durante el año 1998 cuando se cerró el ingreso
a la Gran Pirámide para su limpieza supuestamente, el gobierno egipcio echó un
vistazo para ver que había detrás de la famosa “puerta”. Igualmente recién
en julio del 2.001 se abrió nuevamente las puertas a la Pirámide de Kefrén
luego de 2 años de mantenerla cerrada al público.
La conspiración, sumado de silencios y negaciones a futuras
investigaciones, continuaba.
En 1983 el escritor y egiptólogo Ing. Robert Bauval (coautor junto a
Adrian Gilbert y Graham Hancock de El
Misterio de Orión y Guardián del Génesis
respectivamente, y autor del libro La Cámara Secreta) informaba sobre la Teoría de la Correlación de Orión y la Pirámide de Kheops.
Ya los Drs. Virginia Trimble y Alexander Badawi habían demostrado que el canal Sur de la Cámara del Rey había sido orientado hacia el Cinturón de Orión, el “alma” de Osiris.
En 1986 R. Bauval descubre que el Canal Sur de la Cámara de la Reina estaba orientado hacia la estrella Sirio, identificada como la hermana y esposa de Osiris, la diosa Isis, quien hizo su aparición en los cielos de este lugar hacia el 10.500 A.C., según los estudios astronómicos.
La relación entre las estrellas del Cinturón de Orión (Zeta, Epsilon
y Delta Orionis) era evidente. Una conexión
astronómica y estelar existía.
Bauval encontró además características similares entre las tres
estrellas del Cinturón de Orión y las tres Pirámides.
He aquí el esquema en sus partes principales:
CINTURON DE ORIÓN |
PIRAMIDES DE GIZEH |
|
- Las tres estrellas están alineadas en dirección sudoeste mientras
cruzan el meridiano. |
- Las tres Pirámides están alineadas en dirección sudoeste
orientados al meridión. |
|
- La estrella más alta Delta Orionis, está ligeramente desviada
hacia el este de la diagonal que proyectan las otras dos estrellas. |
- La Pirámide del Sur, Micerinos está ligeramente separada hacia el
este con respecto a la línea diagonal proyectado por las otras dos pirámides. |
|
- Delta Orionis es también mucho menos brillante que las otras dos
estrellas, las cuales son de una magnitud muy similar (magn. 2.20,
comparado con 1.70 y 1.79). |
- La Pirámide de Micerinos es también mucho más pequeña que las
otras dos pirámides las cuales son de una altura
muy parecida (65 metros comparado con 147 y 143 metros). |
|
- La estrella del centro, Epsilon se encuentra casi equidistante a
las otras dos estrellas. |
- La Pirámide del medio, la de Kefrén, es casi equidistante a las
otras dos pirámides. |
En los “Textos de las Pirámides”
la “Vía de Agua Sinuosa” era
visto como el homólogo celeste del Nilo.
La sinuosidad del Río Nilo describe perfectamente los movimientos de
la Vía Láctea con respecto a la Tierra. Más aún, la alineación sudoeste de
las tres estrellas relativo al eje de la Vía Láctea cuadra con el alineamiento sudoeste de las tres Pirámides relativo
al eje del Nilo. También es sorprendente que la distancia de las estrellas con
respecto al eje de la Vía Láctea cuadra
–en igual escala- con la
distancia de las pirámides con respecto al eje del Nilo.
Para Robert Bauval estos son elementos sólidos que indican una relación
directa entre el Cinturón de Orión y las Pirámides de Gizeh.
La posición de estas estrellas con los canales de la Gran Pirámide
apuntan directamente al año 10.500 A.C., la misma fecha estimada de edad para
la Esfinge, en la “Era del León”.
La relación existe, no puede negarse que hay una correlación entre la
imagen del cielo y la imagen de la
Tierra en Gizeh para la época del 10.500 A.C., fecha dada a través del
software especialmente diseñado para el movimiento de las estrellas denominado
SkyGlobe.
Diversos factores se interrelacionan en esa fecha para conmemorar “el
tiempo primigenio”.
En el 2.500 A.C. el canal Sur de la Cámara del Rey apuntaba a Zeta
Orionis, la estrella más baja del Cinturón de Orión.
Utilizando el software citado se comprobó que el punto bajo se alcanzó
hacia el 10.500 A.C. cuando el Cinturón de Orión se encontraba a unos 10
grados por encima del horizonte.
En el 2.500 A.C. el ángulo de las tres estrellas del Cinturón de Orión
eran de unos 73 grados con el meridiano, sin embargo el ángulo de las tres pirámides
era de 45 grados.
Para el año 10.500 A.C. el ángulo de las estrellas de Orión eran muy próximos a los 45 grados.
La relación se repetía.
También en la Esfinge se comprobaba
la relación de alineación astronómica. Entre sus patas existe una
inscripción que dice “el lugar del
tiempo primigenio”.
La Esfinge mira al Este, lugar donde el Sol se levanta cada mañana.
La estrella Zeta Orionis del Cinturón de Orión cruzó el meridiano en
el 10.500 A.C., lo que significa que el punto vernal (lugar que ocupa el Sol en
el cielo en los equinoccios) estaba sobre el horizonte justo en el Este, en
perfecta alineación con la Esfinge.
Asímismo, la constelación zodiacal de Leo estaba localizado hacia el
este.
Sin duda alguna, la Esfinge estaba apuntando hacia el Cinturón de Orión en el año 10.500 A.C. cuando se encontraba en su punto más bajo en el meridiano sur en plena Era del León.
Para el escritor y egiptólogo Robert Bauval todos estos datos no
pueden ser atribuídos a la “casualidad”.
Son demasiados los factores que se interrelacionan entre sí. Nos dice en “La
Cámara Secreta”:
“Existe
y sigo convencido de que los antiguos que diseñaron Gizeh intentaron fijar una
fecha para conmemorar el ‘tiempo primigenio’
o la ‘Edad de Osiris’ y que esta fecha fue alrededor del 10.500 A.C.”.
Hoy sabemos que todo lo que existe en la meseta de Gizeh, Pirámides y Esfinge nos describe el Universo tal y como lo vieron sus constructores.
El año 10.500 A.C. y más atrás aún según otros estudios científicos,
nos marcan el inicio de una civilización perdida que nos dejaron sus huellas a
través de sus monumentos y escritos, certificando la relación estelar con el
Hombre de aquellas épocas, verdaderos profesionales en Arquitectura, Astronomía
y Tecnología.
Protagonistas vivas, la Esfinge, las Pirámides de Kheops, Kefrén y
Micerinos (o Khufu, Khafre y Menkaure) son testigos de varias civilizaciones,
una perdida en la noche de los tiempos, junto a la faraónica, la griega, la
romana y quizás también puedan ver la nuestra ...
Nos encontrábamos en la capital de la República Árabe de Egipto
durante los meses de julio-agosto del 2001.
La temperatura en sus horas pico superaba los 46 grados.
Realizar estas visitas e investigaciones resultaba a veces agotador.
En Gizeh estuvimos en 2 oportunidades (de día y de noche) donde
comprobábamos in-situ los vestigios de estas únicas de las Siete Maravillas
del Mundo Antiguo, y su relación con la conexión estelar.
Ingresamos a las mismas y
caminamos por sus túneles, cámaras, vimos sus canales. Palpamos su perfecta
construcción y percibimos su magia invisible
que rodea al mismo.
Recorrimos también las ciudades de Menphis donde se destaca los
monumentos a Ramsés, y toda su obra. En la ciudad de Sakkara, que es la necrópolis
del Antiguo Egipto, vimos el complejo funerario de Zoser y las pirámides
escalonadas que también brillan por su esplendor.
Recorrimos el Río Nilo, nos encontramos en Luxor, en el Alto Egipto.
Este es el centro arqueológico más importante de Egipto, abarca la antigua
Luxor, Karnak y la necrópolis de Tebas.
Se destaca el Templo dedicado a Amenhotep III, el de la Reina
Hatshepsut y los colosos de Amenofis III.
En las ciudades de Edfu y Kom Ombu, están los Templos de Horus y el de
Kon Ombo dedicado a dos divinidades, el Cocodrilo (Dios de la fertilidad del
Nilo) y Horus ( el gran Disco Solar alado).
En Assuán, situado en la orilla oriental del Nilo, se destaca el
Templo de Philal (albergando los Templos de Isis y de Hathor), y la Isla
Elefantina con su Templo dedicado al Dios local Knum; y el Nilómetro, que medía
las crecidas del Río Nilo.
Abu Simbel, a 280 km al Sur de Assuán. Aquí se encuentran las cuatro
colosales estatuas de Ramsés II. Su construcción se hizo en honor a Harmakhis
(Guardián de las Puertas del Más Allá), Amón-Ra (Dios del Sol) y Phat (Dios
de la Creación).
El segundo Templo de menor tamaño está dedicado a la diosa Hator y a
la Reina Nefertari, esposa del Faraón.
Lago Nasser, lago artificial resultado de la construcción de la presa
de Assuán.
Encontramos aquí otro Templo dedicado a Ramsés II y en Karr Ibrim una
fortaleza y una ciudad en ruinas.
Otros sitios de interés son las ciudades de Alejandría frente al Mar
Mediterráneo (a 227 km de El Cairo), Hurgada a orillas del Mar Rojo (a 290 km
de Luxor), Sharm el Sheik al Sur de la Península del Sinaí, y la ciudad de Suéz
a 134 km de El Cairo en el Golfo de Suéz frente al Mar Rojo.
Capítulo aparte es el Museo Central Egipcio, cuya visita también lo
hicimos en dos oportunidades. Fue construído en 1902, ubicado en el centro de
la ciudad de El Cairo, donde contiene los grandes tesoros del antiguo arte
egipcio.
Hay allí más de 120.000 piezas entre estatuas, vajillas, barcazas,
sarcófagos, papiros, momias de distintas dinastías, destacándose a Ramsés,
Tutmosis, Soti, entre otros faraones y reinas.
En el piso superior se destaca la Sala dedicada al Faraón Tutankamón,
tesoro único por su majestuosidad y belleza.
Egipto, un país que nos brinda datos sorprendentes e históricos a
través de sus huellas impresas en su arte
y monumentos para toda la Humanidad.