La Apariciones, Los
Fantasmas..........
Rafael Cabello Herrero
A Ignacio Santos le gustaba estar en casa, pasear por
su viejo y entrañable pueblecito sevillano, y tomar el Sol a los pies del
Guadalquivir. Ignacio murió en extrañas circunstancias y su muerte, aunque
aceptada, jamás fue aclarada, ya que según muchos de sus vecinos las
asistencias tardaron mucho en llegar aquel fatídico día en que falleció.
Era un 14 de Agosto de 1988, y estando en caso se
sintió indispuesto, con un fuerte dolor en el hombro que se extendía hacía la
cavidad pulmonar. En poco minutos su situación empeoró, y tras hacer una
llamada advirtiendo a su hijo de su estado pasó al mundo de los muertos. Como
producto de un ataque cardiaco, Ignacio Sánchez murió la los 68 años de edad
en una localidad próxima a Sevilla.
Las llamadas casa encantadas reciben tan peculiar y
“aterrorizante” nombre ya que ,según sus inquilinos, en ellas suceden cosas
extrañas y raras, cosas difíciles de explicar desde un punto de vista científico
o puramente crítico .Estos fenómenos se pueden explicar de muchas y diferentes
formas una vez estudiados .Las personas, nuevas moradoras de las viviendas,
creen oir en la soledad y silencio de la noche extraños ruidos, observar luces
misteriosas o, en casos extremos, apariciones fantasmales.
Es el sufrido investigador de estos fenómenos
paranormales, el que debe de certificar la veracidad o falsedad de tales
acontecimientos, y suya será la responsabilidad de recoger todas las piezas de
estos extraños rompecabezas que a veces son las denominadas casa encantadas. A
veces son sensaciones de frío, olores y luces que se encienden y se apagan, u
objetos que se desplazan sin motivo aparente. Todo acaba cuando el morador
abandona la casa y lo puebla otro con menos sentido del temor, o menos
sugestionable por comentarios de vecinos, algunos de ellos muy culpables de todo
lo que sucede en torno a una casa supuestamente encantada.
Lo menos habitual en el investigador, es encontrar un
determinado lugar donde han sucedido acontecimientos violentos, trágicos o
criminales, razón que se podría relacionar con el difunto morador. Pero, en la
mayoría de los casos no dejan de ser investigaciones sobre acontecimientos
falsos, producidos por exceso de pánico o con una explicación puramente
normal.
No fue muy difícil dar con la historia de Ignacio. A
la luz del informe médico poco se podría haber hecho, ya que el ataque
cardiaco fue mortal y casi inmediato, y poco había que hacer por el fallecido.
Pero desde entonces, en la casa del protagonista de este relato se han sucedido
una serie de acontecimientos que no dejan de llamar la atención del
investigador paranornal. Luces que se encienden y se apagan sin responder a un
razonamiento normal, objetos que desaparecen de un sitio y aparecen colocados en
otro, fuertes olores a plantas aromáticas (Ignacio era muy aficionado a ellas),
oleadas de frío en la casa y extraños sonidos de lamentos
y quejidos. Todo ello etiquetaron a su morada de “encantada”.
Los hechos culminaron cuando, sin saber ni como ni
por qué, en un banco del jardín
interior de su casa, se apareció la silueta de esta señor a los ojos de los
nuevos habitantes, que se encontraban en el tendedero ubicado en dicho patio. La
impresión fue total, y la unanimidad del relato absoluta. Allí estaba una
extraña forma humana traslúcida La
espectral aparición duró poco en su manifestación, no más de dos minutos,
para desvanecerse rápidamente... ¿Qué era aquello? ¿Sugestión colectiva? ¿Miedo?
¿Una aparición real?. Desde esta aparición, los fenómenos han cesado, pero
el recuerdo siempre estará vivo, y el miedo habita en la casa.
Los investigadores
de los fenómenos paranormales encuentran difícil probar la existencia
de fantasmas, si bien es cierto que muchos fenómenos por nosotros estudiados no
tienen explicación coherente, normal o científica. A veces se atribuye a
ilusiones, sugestión colectiva o cualquier otro efecto del intrincado mental de
la raza humana. A veces cualquier cosa observada difusamente, con un adecuado
clima creado, puede parecer un fantasma. Todo es posible para personas sin
conocimientos científicos, que desconocen lo que la Naturaleza puede provoca,
si bien es cierto que la formación ante nuestros ojos de una figura humana no
deja de ser un hecho difícil de analizar cientificamente, y quizás solamente
explicable desde el ámbito paranormal.