HISTORIA DE LOS OVNIS

CAPÍTULO 1º

Las Trazas

 

El rastro de los OVNIS empieza para nosotros en los primeros testimonios pintados por los hombres en los refugios y cuevas de la Prehistoria.. En las pinturas rupestres. En las tradiciones de ciertos pueblos y en los más viejos textos humanos.

Es un rastro impreciso y confuso, sujeto a interpretaciones y que como ya advertimos en el prólogo, en muchas ocasiones su posible consistencia está sujeta a la consistencia de la historia que lo sustenta.

Se ha querido ver OVNIS por todas partes, incluidas ciertas pinturas rupestres.

Alguna de estas pinturas representan trazos alargados con un abultamiento central.

Evidentemente identificar naves extraterrestres  o astronautas con unos simples trazos recuerda al ejercicio de imaginación del cuento “El Principito” con el dibujo de la serpiente.

Estos dibujos , al igual que en el cuento, podrían ser cualquier cosa: Una serpiente, un sombrero o... un OVNI.

Sin embargo el asunto empieza a cambiar cuando nos encontramos con que a los dibujos acompañan las leyendas. Así es las pinturas de Tassili en el que autores como Von Dáeniken y otros, ven la figura de un astronauta empiezan a llenarse de significado con la viejas leyendas de la zona. Leyendas que hablan de la próxima llegada de “los dioses”, como sucede en Mauritania o al otro lado del océano con la próxima llegada de Viracocha o Ketzálkoalt.

Las leyendas relativas a Sirio del pueblo Dogon, un pueblo que vive casi en la prehistoria es digna de tenerse en cuenta y así la vamos a contar.

 

Dogon. La leyenda imposible.-

Los pueblos Dogon son una serie de pueblos de la misma etnia que se asentó en lo que actualmente es la República de Malí.

Desde el año 1931 estos pueblos fueron estudiados  por una pareja de antropólogos franceses;Germaine Dieterlen y Marcel Griaule quienes  ganándose la amistad y confianza de los jefes de esta etnia consiguieron acceder a sus secretos, leyendas e historia.

El estudio de esta cultura pronto devino en asombrosas sorpresas.

A medida que Griaule fue ganandose la confianza del viejo brujo Ogotemmeli , este le fue contando las leyendas de su pueblo. Leyendas que eran confiadas de unos brujos a otros. Generación tras generación la misma historia era confiada, palabra a palabra, con el valor de lo más sagrado. Un valor que solo los pueblos más primitivos pueden guardar.

Y lo relatado por el viejo brujo  era y es, sencillamente asombroso:

Según las leyendas recogidas por Griaule de boca de su amigo Ogotemmeli. Hace muchas , muchas generaciones, un pueblo llamado “Nommo” procedente de un planeta del sistema de Sirio  estaban en el origen de su cultura.

Ogotemmeli describió a estos seres como anfibios.

El primer estudio que fue publicado en 1950 ,no contenía mención alguna a los misterios astronómicos y  hubiera sido uno más de los muchos estudios realizados sobre los pueblos primitivos de la actualidad.

Pero en 1965, Germaine Dieterlan publicó otro mucho más completo titulado “Le Renard Pâle”, (El Zorro Pälido).

En este estudio se refería a que en una ocasión los brujos dibujaron en el suelo el sistema de Sirio.

El sistema principal de Sirio estaba formado hasta hace poco

 por un sistema doble llamado Sirio-A y Sirio-B. Pero dicho sistema no es visible a simple vista. Se necesita un muy potente telescopio para poder apreciarlo. Esto solo fue posible en 1970 cuando los cálculos existentes desde 1862 realizados por el astrónomo norteamericano Alvan Clark fueron confirmados y la pequeña estrella , (enana blanca), Sirio-B pudo ver confirmada su existencia y ser fotografiada por primera vez.

Sirio-B es una estrella extraordinariamente densa, y...los dogon lo sabían.

Llamaban a Sirio-B, Po-Tolo o “Digitaria”. Tolo significa estrella y Po es un cereal de pequeño tamaño pero muy pesado. La Digitaria Exilis .

Los dogon decían que el peso de Sirio-B era como el de todo el hierro del mundo.

Sin embargo había algo en la narración de Ogotemmeli que no encajaba con los conocimientos astronómicos existentes en 1970.

Ogotemmeli insistía en que además del sistema principal había una  estrella que acompañaba a “Po-Tolo”, es decir, a Sirio-B en una trayectoria más grande y en el mismo sentido que Sirio-B.

Esta “inexistente” estrella sgún el brujo dogon Ogotemmeli sería más grande y cuatro veces más ligera que Sirio- B.

Esta Sirio-C era llamada la estrella “Emmeia” o “sorgo Femmina” El problema era que en 1970 no se veía traza alguna de esta estrella.

Ni se vió en los años siguientes hasta que en 1995 se pudo confirmar su existencia.

Los escépticos acerca del origen extraterrestre de los conocimientos Dogon  argumentan que los relatos de Griaule fueron obtenidos con interprete interpuesto. Con los malentendidos correspondientes

Argumentan también que las teoría acerca del sistema triple de Sirio se remontan hasta 1894 y que estos debates estaban de moda entre aficionados a la astronomía en los años treinta.

Por otra parte otros datos acerca del sistema solar aportados por los Dogon no son precisamente exactos. Como las ceremonias de celebración en honor a Sirio que en los dogon son cada sesenta años, en vez de los cincuenta que tarda en dar la vuelta completa Sirio-B.

En resumen: Todo sería fruto de una “contaminación cultural” desde la civilización moderna hacia el pueblo Dogon. Hipótesis que tratan de demostrar por el carácter pacífico e integrador de conceptos ajenos a su cultura de esta etnia.

Proponen como razonamiento más lógico que al hablar de Sirio el brujo Ogotemmeli, el antropólogo francés aportó a la cultura Dogon el conocimiento de Sirio-B y de la posible existencia de Sirio-C.

Lo que no nos explican es como si esto fuera cierto los Dogon tenían ya bautizadas a las, para ellos, nuevas estrellas. Y a Sirio- B como Digitaria o Po-Tolo. Es decir, un cereal pesado, asimilado a la materia pesada de la que Sirio-B estaba constituida.

Esta es muy resumida, la historia de esta” leyenda imposible”, la de un pueblo pacífico y amigable. El pueblo Dogon.

Rafael Ballester Medina.